Madrid . El verano político español se mantenía ayer muy caliente, cuando hacían falta solo 24 horas para el anuncio oficial, hoy, miércoles, del veredicto de la "guerra sucia" contra ETA: los partidos políticos han comenzado a atacarse mutuamente en torno a la probable condena de dos exdirigentes socialistas.
El Tribunal Supremo anunciará hoy la sentencia del proceso de los Grupos Anti-terroristas de Liberación (GAL), informaron ayer fuentes judiciales, que precisaron que la sentencia será leída en público a las 13 horas locales (5 a. m. de Costa Rica).
Los GAL son responsables de cometer, entre 1983 y 1987, 28 asesinatos de personas relacionadas o próximas a la organización terrorista armada vasca ETA.
Según la filtración, aparecida la semana pasada en la prensa, los dos principales acusados en el secuestro en 1983 por los GAL del francés Segundo Marey, el exministro socialista del Interior José Barrionuevo y su brazo derecho Rafael Vera, serán condenados a penas de 13 años de prisión.
Guerra anticipada
Sin esperar el anuncio del veredicto, la mayoría de los partidos ha reclamado a los socialistas, en el poder en el momento de los GAL, que asuman las "responsabilidades políticas" de las futuras condenas.
Estas "responsabilidades" llegan hasta el antiguo presidente del Gobierno socialista, Felipe González, han señalado a la vez el Partido Popular (PP, conservador) del jefe del Ejecutivo José María Aznar, la coalición Izquierda Unida (IU, en torno a los comunistas) o el Partido Nacionalista Vasco (PNV, moderado).
González, jefe del Gobierno entre 1982 y 1996, es "el más alto responsable" de los escuadrones de los GAL, afirmó el coordinador general de IU, Julio Anguita. Un diputado de IU, Antonio Romero, fue más lejos al solicitar a González que se retire de la vida pública.
Frente a estas acusaciones, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE, principal fuerza de la oposición) ha decidido contraatacar al defender hasta el final la "inocencia" de Barrionuevo y Vera y sobre todo al denunciar la voluntad de las otras formaciones políticas de "masacrar" la "brillante" herencia de 14 años de socialismo.
"Algunos antidemócratas, que no han hecho nunca nada por este país ni por sus ciudadanos, pretenden masacrar la figura de Felipe González, así como el período más brillante de la historia de la España contemporánea. No lo vamos a permitir, declaró el lunes el secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, en un comunicado.
Esta estrategia de defensa, basada en el ataque, ha sido duramente criticada por los otros partidos.
El PSOE quiere "crear un clima de crispación y de confusión en la sociedad española con el único fin de lanzar una cortina de humo sobre la realidad de la sentencia (...) sobre el terrible secuestro de Segundo Marey", estimó el coordinador general del PP, Angel Acebes.
Los cuestionados
El secuestro del empresario Segundo Marey fue la primera acción de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), que se cobraron 28 vidas entre 1983 y 1987 en su campaña ilegal contra ETA.
Marey fue secuestrado durante 10 días, por una confusión, pues se creyó que financiaba a ETA.
En el juicio hay doce implicados, pero son dos figuras políticas las que más han atraído la atención y arrastran consigo al expresidente del gobierno español, Felipe González, quien no ha sido acusado ante los juzgados:
José Barrionuevo: Exministro del interior. Señalado como el fundador de los GAL, por otras de las 10 personas acusadas en el juicio. Afronta cargos de secuestro y malversación de fondos, se ha declarado inocente.
Rafael Vera: Exsecretario de Estado para la Seguridad. Se le señala como la mano derecha de Barrionuevo en los GAL. Afronta los mismos cargos que este. También alega inocencia.
Felipe González: Presidente del Gobierno Español de 1982 a 1996; pese a que los tribunales no han hallado evidencia de su implicación, los partidos políticos lo señalan como responsable político de los GAL, toda vez que ocurrieron cuando estaba en el poder.