Reikiavik. AFP. Las nubes de cenizas procedentes de un volcán en erupción en Islandia paralizaron ayer el tráfico aéreo en varios países de Europa, perturbaciones que se extenderán hoy, viernes, a los vuelos entre los Estados Unidos y Europa con la disminución del 50% del tráfico.
La mitad de los vuelos entre Estados Unidos y Europa serán anulados hoy, estimó ayer por la noche el organismo europeo encargado de la seguridad aérea, Eurocontrol.
En su último balance el organismo estimó que entre 5.000 y 6.000 vuelos fueron anulados ayer en el espacio aéreo europeo, que totaliza unos 21.000 vuelos y estimó que “50% de los vuelos entre América del Norte y Europa serán anulados el viernes (hoy)”.
Hasta el momento, los vuelos civiles en Gran Bretaña, Irlanda, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia están prohibidos, así como en el norte de los espacios aéreos de Francia, Alemania y Polonia.
Los aeropuertos británicos, entre ellos Heathrow (Londres) –el primero del mundo en términos de tráfico internacional, y del cual despegan o aterrizan a diario unos 1.300 aviones–, fueron cerrados a las 11:00 GMT de ayer y no serán reabiertos hasta las 12:00 GMT de hoy, viernes, anunciaron los servicios de control aéreo del Reino Unido (NATS).
En Francia, 25 aeropuertos del norte, este y oeste, entre ellos los dos de París –Roissy y Orly–, habían cerrado o tenían previsto hacerlo ayer, debido a las nubes de cenizas que ya llegaron al norte del país, anunció la Dirección General de Aviación Civil (DGCA).
Asimismo, Air France anuló todos los vuelos que salen o llegan a París hoy por la mañana hasta por lo menos el mediodía, anunció un portavoz de la compañía.
En Alemania las nubes de cenizas volcánicas obligaron a cerrar los aeropuertos de Berlín, Hamburgo, Hánover y Bremen.
Al menos 237 vuelos que enlazaban los aeropuertos españoles con el norte de Europa fueron anulados informaron fuentes oficiales.
Las gigantescas columnas de humo continuaban saliendo ayer del volcán del glaciar Eyjafjalla, en el sur de Islandia, y la erupción podría prolongarse semanas, e incluso meses, según un experto.
“No se puede decir cuánto durará (la erupción). Es muy variable. Puede ir de varios días a más de un año. Pero si se juzga la intensidad de esta, podría durar mucho tiempo”, dijo el profesor islandés de geofísica Magnus Tumi Gudmunsson.
El tráfico aéreo en Europa podría permanecer alterado “durante dos días”, aunque “dependerá de cómo evolucione la nube” de cenizas volcánicas, informó ayer una portavoz de Eurocontrol.
Además del riesgo de falta de visibilidad, el peligro principal viene del hecho de que las cenizas pueden dañar los reactores de los aviones.
La erupción del volcán el miércoles provocó importantes inundaciones a raíz del brutal derretimiento de los hielos, y obligó a evacuar a unas 800 personas.