El tratado ABM (Anti-Ballistic Missile) fue firmado el 26 de mayo de 1972 en Moscú por los entonces presidentes Richard Nixon, de Estados Unidos, y Leonid Brejnev, de la Unión Soviética.
El tratado fue ratificado por Estados Unidos en mayo de 1972 y tras la disolución de la Unión Soviética, lo ratificaron Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Kazajstán.
Este tratado limita las capacidades de los sistemas antimisiles de los países firmantes con la finalidad de evitar una carrera armamentista.
Prohíbe cualquier sistema antimisiles que cubra todo el país. Autoriza a cada parte a instalar solo dos sitios antibalísticos, uno de ellos para proteger la capital.
El artículo inicial dice que "cada parte se compromete a no desplegar sistemas ABM para la defensa de su territorio".
También prohíbe desarollar, probar o desplegar sistemas ABM o sus componentes, en el mar, aire, en el espacio o que sean móviles en tierra.