Managua y San Salvador. La Policía Nacional continuaba ayer buscando más armas en una finca de la provincia de Masaya, luego de descubrir el más grande depósito clandestino de material bélico que se haya encontrado hasta ahora en el país.
Las autoridades sospechan que podría tratarse de un almacén presuntamente propiedad del Frente Farabundo Martí (FMLN) de El Salvador. Pero el FMLN dijo ayer en San Salvador que las armas no le pertenecen, e indicó que podían ser más bien pertrechos "del crimen organizado".
Gran arsenal
El arsenal, consistente en más de 700 granadas de lanzacohetes RPG-7, y una cantidad aún no determinada de municiones y pertrechos de guerra, fue descubierto el miércoles en la finca Valle Gothel, comarca de Veracruz, provincia de Masaya, 17 kilómetros al oriente de Managua, por un grupo de albañiles que preparaban los cimientos para una construcción.
La policía informó de que el depósito presuntamente pertenecía a uno de los grupos guerrilleros que integraban el Frente Farabundo Martí de Liberación (FMLN) de El Salvador y supera en cantidad a otro que estalló accidentalmente en 1993 en el barrio Santa Rosa de la capital y que dejó un saldo de varias personas muertas.
La finca donde fue encontrado el nuevo escondite de armas pertenece a un nicaragüense identificado como David Lacayo, que huyó del país tras el triunfo de la revolución sandinista de 1979 y la dejó abandonada.
El vocero de la Policía Nacional dijo ayer por la mañana que continuaban las excavaciones en toda la finca, porque creían que hay más material.
Laurente Lacayo, hija del dueño de la finca, expresó que entre 1988 y 1990 alquiló la propiedad a una presunta ciudadana sueca que se identificó como Marta Lander, y a quien no volvió a ver, cuyos trabajadores eran supuestos campesinos salvadoreños.
El escondite subterráneo estaba debajo de una caseta de cuatro metros de ancho por nueve de largo.
El comisionado de la policía en la provincia de Masaya, René Ortega, dijo que el Gobierno de Nicaragua exigirá al FMLN una explicación sobre el caso.
Sin embargo, la Cancillería nicaragüense informó de que no había trámites a ese respecto ante el FMLN o el Gobierno de El Salvador.