
Caracas. AFP. La fragilidad del sistema eléctrico venezolano podría repetir este año la crisis de 2010, imponiendo nuevamente impopulares recortes al suministro particular, comercio e industrias, asunto que fue clave en la caída de la economía, estimaron expertos.
El Gobierno venezolano había dado por superada la crisis de generación eléctrica tras las abundantes lluvias de fines de año, que aliviaron la situación crítica del Guri, la mayor represa del país que genera un 70% de la energía nacional y que estaba en niveles de emergencia debido a una sequía.
Sin embargo, un apagón de varios minutos que el jueves dejó sin luz a la mayoría de los estados del país, activó las alarmas sobre la fragilidad de un sistema eléctrico incapaz de atender la demanda que en estos días, inicio de la temporada de calor, que alzó el consumo.
Expertos consultados coinciden en que el gobierno del presidente Hugo Chávez no ha hecho las inversiones necesarias para fortalecer el sistema de generación, transmisión y distribución de energía, que al operar más allá de su capacidad profundiza sus fallas y se hace cada día más frágil.
“La crisis en ningún momento se ha ido, solo se había atenuado por una menor demanda”, afirmó el ingeniero en electricidad e investigador de la Universidad Simón Bolívar, José Aller.
Hace días, el Gobierno anunció un plan de ahorro energético para este año. “Llamamos al consumo consciente y necesario de la energía eléctrica, que tiene limitaciones en su generación”, declaró el vicepresidente Elías Jaua.
La energía en Venezuela proviene en un 70% de fuentes hidroeléctricas y el resto de centrales térmicas, que son las que presentan mayores fallas actualmente. Según Aller, las plantas térmicas operan solo a un 40% de su capacidad.