
Danang, Vietnam. AFP y AP. Nguyen Thi Binh, de 78 años, ha dejado de creer que los pecados cometidos en una vida pasada sean los responsables de las graves discapacidades física y mental de tres de sus cinco hijos. “Me han dicho que podría ser el agente naranja”, explicó en su minúscula casa en Danang, mientras sus hijas adultas no se separan de ella.
Cerca de la antigua base estadounidense de Danang, niños con malformaciones y abuelos con cáncer siguen sufriendo las consecuencias de la guerra de Vietnam . Sin embargo, después de décadas de espera, las operaciones de descontaminación del agente naranja por fin empiezan.
Estados Unidos y Vietnam iniciaron ayer un proyecto para limpiar los restos de ese defoliante, 50 años después de que aviones estadounidenses comenzaran a arrojarlo sobre la selva de Vietnam, con tal de destruir bosques y cultivos usados por la guerrilla comunista.
“Sigue habiendo graves consecuencias de la dioxina del agente naranja”, dijo en la ceremonia el viceministro vietnamita de Defensa, Nguyen Chi Vinh.
Dudas. Mientras los estadounidenses consideran que el vínculo entre la exposición al producto y las enfermedades es “incierto”, los habitantes cercanos a la base aérea no tienen la menor duda.
La base de Danang, cuyos alrededores fueron prohibidos hace solo cinco años, es uno de los tres lugares más contaminados del país, con concentraciones de toxinas 400 veces superiores a las normas aceptadas. El resultado es que el cáncer, las deformaciones de los bebés y otras enfermedades ligadas a la dioxina son más altas que la media nacional, denuncian las asociaciones de víctimas.
Los veteranos estadounidenses han recibido millones de dólares por enfermedades vinculadas al agente naranja, pero el Gobierno estadounidense y los fabricantes de productos químicos nunca han admitido su responsabilidad en el caso de los vietnamitas.
En Vietnam, el vínculo entre exposición al producto y enfermedades es “incierto”, dijo el portavoz de la Embajada estadoundiense, Christopher Hodges. Sin embargo, agregó, desde 1989, Washington ha donado $54 millones para ayudar a los vietnamitas discapacitados “independientemente de la causa”.