Ciudad de México (DPA). A tan sólo seis días antes de las elecciones estatales de México, el candidato a gobernador del estado de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, fue asesinado en una emboscada junto a otras seis personas, en un hecho que el gobierno atribuyó al crimen organizado.
Torre Cantú, de 46 años, competía por una alianza encabezada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), y fue atacado cuando se dirigía por la carretera al aeropuerto de Ciudad Victoria con su comitiva, en dos camionetas con los logotipos de campaña a unos 750 kilómetros al norte de Ciudad de México.
"Era el seguro ganador de la contienda", dijo el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández, también del PRI. "Aparentemente se le emparejaron unas camionetas y le dispararon vilmente", afirmó Hernández..
El atentado, que generó la condena de todos los sectores políticos, ocurrió en vísperas de las elecciones estatales y municipales del próximo domingo en 14 estados de México, 12 de ellas para elegir gobernador.
El presidente de México, Felipe Calderón, convocó de urgencia a su gabinete de seguridad y poco después calificó el ataque de "atentado contra las instituciones democráticas" y responsabilizó al crimen organizado.
Además de Torre Cantú, murieron cinco personas (cuatro escoltas y un diputado local), según los nombres que dio a conocer Calderón. No obstante, otras versiones hablan de seis muertos, sin contar al candidato, con el fallecimiento en el hospital del secretario particular de Torre Cantú, una de las cuatro personas que resultaron heridas.
Calderón, cuya estrategia contra el narcotráfico ha generado críticas en la oposición, dijo que no se puede permitir que el crimen organizado "pretenda imponer su voluntad y sus reglas perversas" y llamó a los mexicanos a "cerrar filas" para combatirlo.
"El único camino hacia la paz y la libertad de los ciudadanos es encarar con firmeza y con determinación a la delincuencia organizada, hacerle frente hasta derrotarla", dijo Calderón.
El ataque enrareció aun más el ambiente político en México. "Es una cuestión de luto para todos nosotros, pero además de alarma", dijo la senadora del PRI María de los Ángeles Moreno.
Torre Cantú que marchaba al frente en las encuestas de Tamaulipas, había dicho el domingo en uno de sus actos que la lucha contra la inseguridad sería una de sus prioridades.
Competía por la coalición “Todos Tamaulipas”, encabezada por el PRI, a la que pertenecen también el Partido Verde Ecologista de México y Nueva Alianza, y tenía previstos para hoy dos mítines de campaña.
El candidato a gobernador por el Partido Acción Nacional (PAN), José Julián Sacramento, y el aspirante del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Julio César Almanza, decidieron cancelar definitivamente sus actividades proselitistas en señal de respeto.
Las campañas concluían el miércoles para dar paso a un periodo de reflexión de tres días. Aun no se sabe quién sustituirá a Torre Cantú ni si se aplazarán los comicios.
En las últimas semanas se han producido varios ataques contra sedes partidistas y candidatos en México en el contexto de los comicios, en los que por primera vez se eligirán tantos gobernadores en una misma fecha. En Tamaulipas, en varios municipios algunos partidos no habían conseguido candidatos por el clima de temor.
La violencia ha dejado más de 23.000 muertos en México desde que Calderón, miembro del PAN, desplegó 60.000 policías federales y militares en todo el país para combatirlo en diciembre de 2006. El gobierno atribuye las muertes a los golpes sufridos por los cárteles.
La presidenta del PRI, Beatriz Paredes, pidió a los ciudadanos acudir a las urnas "como una manera de repudiar la violencia". "No nos dejemos atemorizar", agregó Paredes.