AFP.Puerto Vallarta (México)
El huracán Kenna tocó tierra ayer en los estados mexicanos de Jalisco y Nayarit (costa del Pacífico), con vientos de hasta 210 kilómetros por hora, lo que obligó a la evacuación de al menos 20.000 personas en alrededor de 10 municipios, según los primeros datos.
“Más de 20.000 personas han sido evacuadas y se les presta asistencia sanitaria y alimentaria”, dijo Alberto Martínez, funcionario de protección civil de Nayarit.
El secretario de Gobernación, Santiago Creel, dijo en la ciudad de México que el Gobierno espera un “saldo blanco” por el paso del huracán, es decir, que no haya víctimas mortales.
Aseguró que se tomaron medidas preventivas desde el miércoles, dos días antes que Kenna tocara tierra en el estado de Nayarit (noreste) y azotara con sus vientos y lluvias a Sinaloa y Jalisco.
Hay recursos
Aun cuando todavía no existe un recuento de daños materiales ni informes de muertes o heridos, el secretario informó de que el Gobierno cuenta con 6.500 millones de pesos (unos $650 millones) en el Fondo de Desastres Naturales, para hacer frente a las necesidades de la población afectada en Nayarit, Sinaloa, Jalisco y otros.
Un portavoz de la Procuraduría de Nayarit comentó que el gobierno del estado declarará zonas de “desastre material” los municipios de Compostela, San Blas, Santiago Ixcuintla, Villa Hidalgo, Bahía de Banderas y Rosa Morada, en los cuales Kenna pudo dejar unos 400.000 damnificados.
La fuente también comentó que mediante comunicaciones esporádicas por radio se sabe que en el puerto de San Blas, donde entró Kenna el viernes, pueden haber más de 25.000 personas evacuadas y daños en un 70 por ciento de los inmuebles, pero que no hay detalles debido a que los teléfonos no funcionan.
Ante la emergencia generada por el fenómeno, el ejército puso en marcha un plan para proteger a la población civil.
El fenómeno atmosférico se convirtió la tarde del jueves en un huracán de categoría 5, la más alta en la escala Saffir-Simpson, pero luego perdió fuerza al tocar tierra y se degradó a nivel 3.
Por su intensidad y desplazamiento, Kenna aún es peligroso en toda la costa pacífica de México.