Tokio. Reuters. La campaña oficial para las elecciones que decidirán el futuro del gobierno del primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, arrancó ayer marcada por las propuestas de reformas para el país.
Koizumi, de 63 años, adelantó los comicios al 11 de setiembre después de que diputados rebeldes de su propio partido, el Partido Liberal Democrático (PLD), se sumaran a la oposición para bloquear leyes de reforma el emblemático sistema postal.
El sistema de correos es una enorme entidad financiera que incluye negocios de ahorros y seguros, y el primer ministro de melena plateada afirmó ante una multitud en Tokio que las elecciones serán como un referendo sobre la privatización de Correos de Japón, el elemento clave de sus reformas.
"El Parlamento decidió que la privatización postal no es necesaria", dijo un Koizumi mientras sus partidarios le tomaban fotografías con sus teléfonos móviles.
"Si no podemos hacer esto, ¿cómo podremos llevar a cabo otras reformas?", se preguntó ante una audiencia de más de 6.500 personas.
Pero en el otro lado de la ciudad, el líder del opositor Partido Democrático, Katsuya Okada, argumentó que hay proyectos más importantes que la privatización postal.
Otras reformas. Citó la reforma del sistema de pensiones, que está en dificultades, y la reducción de lo que considera gastos exagerados.
"Las auténticas reformas sólo pasarán con un cambio de gobierno", dijo Okada, de 52 años.
"Por favor, cambien el gobierno y dennos una oportunidad", pidió a una congregación de varios cientos de personas.
Las encuestas han mostrado que el apoyo al oficialista PLD se duplicó la semana pasada, aunque la diferencia había tendido a reducirse en los tres últimos sondeos.
La campaña está atrayendo bastante al público japonés.
"Esta vez sale mucho en la televisión. Son como noticias del espectáculo", comentó la estudiante universitaria Yuko Akaho, mientras esperaba con una amiga a que saliera Koizumi.