BAGDAD (AFP) - El primer ministro británico, Tony Blair, llegó el sábado por sorpresa a Bagdad donde defendió el compromiso de Gran Bretaña con los iraquíes, en lo que constituyó muy probablemente su última visita a Irak antes de abandonar su cargo a finales de junio.
Poco antes de la confirmación oficial de su paso por la capital iraquí, tres obuses de mortero cayeron en la Zona Verde, sector ultra protegido de la ciudad donde se encuentran las instituciones iraquíes y las embajadas estadounidense y británica.
Según un portavoz de la misión norteamericana, al menos una persona resultó herida.
En el este de Irak, al menos 15 civiles, todos ellos kurdos chiitas, murieron en un ataque perpetrado por hombres armados vestidos con uniformes de las fuerzas de seguridad, según los servicios de seguridad y las autoridades locales.
El ataque contra la localidad de Qara Lous, a unos 100 km de Bagdad, fue perpetrado en nombre del "Estado Islámico en Irak", una alianza de grupos sunitas extremistas liderada por la rama iraquí de la red terrorista Al Qaida.
Asimismo, cinco personas, entre ellas cuatro niños, murieron en otros actos de violencia ocurridos este sábado en Irak.
En Bagdad, Tony Blair, que realizaba su octava visita a Irak desde la invasión del país en marzo de 2003, reconoció que la situación era "claramente muy difícil", aunque destacó "signos evidentes de progreso".
Durante una rueda de prensa junto a su homólogo iraquí, Nuri al Maliki, y el presidente, Jalal Talabani, el primer ministro se refirió a la vez "a los progresos logrados y a los desafíos" pendientes.
"El futuro de Irak debe ser determinado por los iraquíes, según sus deseos. Es importante que todos los países vecinos lo comprendan y lo respeten", agregó Blair, en referencia a Irán, acusado de armar y equipar a insurgentes en Irak.
"El estado de la seguridad no es peor que antes. Si observan lo que pasa en todo Irak, la situación mejora. En otros lugares, la gente coopera con las fuerzas de seguridad", agregó.
Según el primer ministro "el hecho es que Irak fue liberado de la terrible dictadura de Saddam (Hussein) y que desde entonces hay tentativas de opresión diferentes con terrorismo y violencia".
Tras su paso por Bagdad, Blair se desplazó hasta Basora, a 550 km al sur, donde se encuentra la mayor parte de los 7.000 soldados británicos desplegados en Irak atacada con frecuencia por las milicias chiitas hostiles a su presencia.
El primer ministro felicitó a los militares británicos por su labor y se reunió con varios oficiales, antes de abandonar el país, según medios británicos.
Blair abandonará su cargo el 27 de junio, tras 10 años en el poder.
Aliado indefectible del presidente estadounidense George W. Bush, Blair, quien sigue defendiendo la guerra de Irak, alineó sus tropas junto a las norteamericanas en la invasión del país y el derrocamiento del régimen de Saddam Hussein entre marzo y abril de 2003.
En Gran Bretaña, el apoyo a la invasión en Irak se desplomó, al igual que la popularidad de Blair, tras no hallarse armas de destrucción masiva en el país árabe, cuya supuesta existencia fue utilizada como argumento para ir a la guerra, y tras el incremento de la violencia y del número de bajas entre las filas británicas.
Por su parte el ex presidente estadounidense Jimmy Carter atacó el sábado al primer ministro británico, Tony Blair, por su apoyo "ciego" a la guerra en Irak, que describió como una "gran tragedia para el mundo".
En una entrevista con la emisora BBC, Carter fue interrogado sobre cómo describiría la actitud de Blair frente al presidente estadounidense, George W. Bush. "Abominable. Leal, ciega, aparentemente servil", respondió.
En el mes de abril, el más mortífero desde la invasión, 12 soldados británicos perdieron la vida en Irak. En total, Gran Bretaña perdió a 148 militares desde marzo de 2003, 114 de ellos en operaciones.
El gobierno británico prevé la retirada de 1.600 soldados antes de finales de 2007.
Por otra parte, el ejército estadounidense anunció la muerte de ocho militares en ataques, el viernes y sábado, en todo Irak. Ascienden así a 3.412 las bajas estadounidenses en Irak desde la invasión del país.
© 2007 AFP