Las victorias regionales del padre de Hugo Chávez y el hijo de Henrique Salas Romer, los presidenciables favoritos en Venezuela; y la senaduría ganada por el expresidente Carlos Andrés Pérez -bajo arresto domiciliario- destacaron en los comicios del domingo.
El padre y el hijo de quienes cuentan con mayores posibilidades -según las encuestas- de alcanzar la primera magistratura se convirtieron en una avanzada de la batalla final por la Presidencia del 6 de diciembre al ganar sendas gobernaciones en las elecciones legislativas y regionales del domingo, reveló el escrutinio divulgado por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
En el llanero y ganadero estado suroccidental Barinas, con la boina roja que popularizó su hijo al liderar una intentona golpista militar en 1992, el maestro retirado Hugo de los Reyes Chávez arrebató la gobernación al favorito socialdemócrata Rafael Rosales.
Por su parte, el economista de 35 años Henrique Fernando Salas Feo, que también hizo referencias a su progenitor, con quien compareció ante la prensa, celebró su reelección en su natal industrial estado Carabobo, 100 km al oeste de Caracas.
El joven Salas Feo sigue así los pasos de su padre, el democristiano independiente Henrique Salas Romer, quien también fue gobernador de Carabobo por dos períodos consecutivos.
Entre las del hijo y el padre, una tercera victoria en los comicios del domingo concitó especial atención: el expresidente Carlos Andrés Pérez (1974-79 y 1989-93), quien se encuentra bajo arresto domiciliario, ganó una senaduría por su natal estado Táchira, fronterizo con Colombia.
La banca permitirá a Pérez evitar un segundo proceso en su contra por presunta corrupción, al obtener inmediata inmunidad parlamentaria. Una vez liberado, el exmandatario buscará convertirse en otro protagonista en la batalla electoral por la Presidencia contra Chávez.
El Congreso despojó a Pérez, de 76 años, de la posibilidad de convertirse en senador vitalicio -privilegio otorgado en Venezuela a los expresidentes- cuando fue removido del poder en 1993 y condenado a dos años y cuatro meses por malversación de fondos secretos del Estado.
Pérez, que desde que fue liberado hace dos años preparaba su candidatura para ganar por los votos la senaduría que el Congreso le negó, fue nuevamente detenido en abril pasado bajo la acusación de supuesto enriquecimiento ilícito.