
Monterrey, México. Reuters. El huracán Emily se degradó a tormenta tropical ayer, cuando golpeó a México por segunda ocasión en la semana, ahora sobre los norteños estados de Tamaulipas y Nuevo León, donde fueron evacuadas miles de personas.
Como huracán de categoría 4, había azotado el lunes la península de Yucatán, donde derribó casas precarias y árboles y causó daños en instalaciones turísticas y tendido eléctrico.
Tras golpear con categoría 3 la costa de México sobre la frontera con Estados Unidos, con vientos de 200 km por hora, Emily perdió fuerza y la velocidad de los vientos bajó a 110 km por hora, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, con sede en Miami.
Sin embargo, continuaba provocando tornados en Texas y fuerte oleaje en la costa mexicana, así como inundaciones en Nuevo León.
El centro del huracán impactó en el municipio de San Fernando, a unos 120 km al sur de la frontera de Tamaulipas con el estado de Texas, en Estados Unidos, donde provocó vientos huracanados y lluvias torrenciales que derrumbaron árboles, postes y avisos publicitarios.
Oleaje alto y vientos de más de 100 km por hora se registraban en la costa sur de Texas. Unas 4.000 personas pasaron la noche en albergues en y los alrededores de la ciudad fronteriza de Brownsville.
Emily entró en las últimas horas al norteño estado de Nuevo León, donde se ubica Monterrey.