Teherán (AFP). El guía supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, saludó este sábado la decisión "valiente" de Venezuela de romper hace más de dos meses sus relaciones con Israel, enemigo acérrimo de Irán, durante un encuentro en Teherán con el presidente venezolano Hugo Chávez.
Jamenei "saludó la decisión valiente tomada por el presidente venezolano de romper relaciones con el régimen sionista", afirma la página web del guía iraní.
Venezuela rompió el 15 de enero sus relaciones diplomáticas con Israel expulsando a su embajador en protesta por la ofensiva militar israelí en Gaza que se cobró más de 1.300 palestinos muertos en 22 días.
"La acción adoptada por el Gobierno de Venezuela es en realidad un deber para las naciones europeas que se presentan como defensoras de los derechos humanos", añadió el guía iraní, tres días después de la investidura de Benjamin Netanyahu como primer ministro israelí.
El martes, Netanyahu arremetió duramente contra Irán, afirmando que un régimen radical dotado de armas atómicas constituía "el mayor peligro para la Humanidad y para Israel".
Chávez, cuyo país apoya a Irán y su polémico programa nuclear, realiza desde el jueves su sexta visita a la República Islámica. Las potencias occidentales acusan a Teherán de intentar dotarse de armas nucleares escudándose en su programa civil, lo que Irán desmiente.
"Los países occidentales saben perfectamente que no buscamos el arma nuclear. Su ira proviene del hecho de que estamos adquiriendo tecnología militar sin su permiso", dijo Jamenei sobre este tema.
El jueves el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, declaró durante un encuentro con Chávez que "las relaciones entre Irán y Venezuela han desembocado en un frente revolucionario común".
Además de la política, el encuentro bilateral estuvo marcado por un fuerte cariz económico, centrado en el desarrollo. Chávez estimó que los dos países deben "reforzar aún su cooperación comercial para no depender del comercio mundial", según la agencia iraní Irna.
Los dos presidentes inauguraron el viernes un banco irano-venezolano, con un capital inicial de 200 millones de dólares aportados a partes iguales por cada uno de los dos países, para financiar el desarrollo de proyectos comunes.
Pese a sus diferencias culturales, Irán y Venezuela se acercaron durante los últimos años, debido sobre a su oposición a Estados Unidos y a Israel.
Tras el viaje a Irán, Chávez viajará a Japón y China. Estas visitas muestran "que estamos por el camino del Sur: Suramérica, Oriente Medio, luego China, Japón, es la nueva geopolítica y que demuestra que el mundo unipolar se acabó", según sus palabras.