
TIKRIT, Irak (AFP) - El ex dictador iraquí Saddam Hussein fue enterrado el domingo en su pueblo natal de Awja, cerca de Tikrit, en presencia de familiares y miembros de su tribu, un día después de su ejecución, mientras cientos de personas recorrían varios kilómetros a pie para visitar su tumba.
Sobre una silla, una modesta foto del ex presidente vestido de civil, con chaqueta de cuero y sombrero, recuerda quién yace justo al lado, en un rectángulo de tierra cubierto con la bandera iraquí.
Algunos lloran, mientras que otros rezan en torno a la enseña tricolor, en la que Saddam había escrito de su puño y letra "Alá Akbar" (Alá es el más grande).
Cientos de personas recorrieron a pie los cuatro kilómetros que separan Tikrit, cerrada desde el sábado a la circulación, de Awja para visitar la tumba de Saddam. En Tikrit, la situación era tranquila, según un corresponsal de la AFP en la ciudad.
En ese momento, en Bagdad, los habitantes del barrio popular chiita de Sadr City se intercambiaban el vídeo completo de la ejecución del ex dictador, ya disponible por Internet. Este revela cómo testigos de su ahorcamiento le gritaron instantes antes de su muerte el nombre de su gran enemigo chiita, el clérigo Muqtada Al Sadr.
Cuatro civiles, entre ellos dos niños, y tres soldados iraquíes, murieron el domingo tras varios ataques en Bagdad y en el norte de Irak, señalaron fuentes de los servicios de seguridad. Además, un soldado estadounidense falleció el sábado en la explosión de una bomba en el sudeste de la capital, informó el domingo el ejército norteamericano.
A Saddam no se le dio sepultura en el cementerio familiar de Awja, sino en una parcela perteneciente a su parentela, habitualmente reservada a la exposición pública de los cuerpos y a las ceremonias fúnebres, precisó a la AFP Mussa Faraj, un miembro de la familia de Saddam que acudió al entierro.
"Saddam Hussein fue enterrado el domingo a las 04H00 (01H00 GMT), en una parcela construida durante su gobierno, en el centro de Awja (180 km al norte de Bagdad). Los estadounidenses querían enterrarlo lo antes posible", añadió este pariente.
El presidente estadounidense, George W. Bush, aceptó personalmente que un helicóptero norteamericano transportase el cuerpo sin vida de Saddam desde Bagdad, donde fue ahorcado, hasta Tikrit, explicó a una cadena de televisión local el gobernador adjunto de la provincia de Salaheddin (de la que Tikrit es la capital), Abdalá Hussein Jabara.
"Hemos firmado un comprobante antes de recibir el cuerpo. Pudimos constatar que el ex presidente fue tratado conforme a la ley y no percibimos ninguna señal de maltrato. Tenía una magulladura en la cara, consecuencia de la ejecución", agregó Jabara.
El ex líder iraquí nació en Awja, a cuatro kilómetros al sur de Tikrit, bastión de la tribu de los Albu Nasser. Allí están enterrados sus hijos Udai y Qussai, a quienes mató el ejército estadounidense el 22 de julio de 2003.
El sábado, la televisión iraquí mostró imágenes de Saddam Hussein llegando al cadalso sereno, sujetando un Corán con las manos atadas, negándose a que le pusieran una capucha, empujado a la horca por dos enmascarados que le colocaron una soga en torno al cuello.
Las imágenes se detenían en esta última secuencia y no mostraban el ahorcamiento, pero un vídeo de calidad y sonido mediocres, al parecer filmado con un teléfono móvil por uno de los testigos de la ejecución, estaba disponible el domingo en internet.
El ex dictador no deja entrever ningún signo de emoción y da muestra de un aplomo difícil de creer. "¡Moqtada, Moqtada!", espetan algunas personas, en referencia al líder radical chiita Moqtada Al Sadr, cuyo padre, Mohamed Sadeq Sadr, y tío Mohamed Baqer Sadr, fueron asesinados respectivamente en 1999 y 1980 por el régimen de Saddam.
El condenado recita una primera vez la shahada, la profesión de fe musulmana que consiste en declarar la fe en un único Dios, Alá, y en la profecía de Mahoma, y comienza su segunda plegaria. Con un estrépito metálico, la trampilla se abre cuando Saddam pronuncia el nombre del profeta.
El ex presidente cuelga de la cuerda, con el cuello roto. Saddam Hussein ha muerto, aunque sus ojos siguen abiertos.
© 2006 AFP