Las deserciones en el Ejército de Rusia adquieren carácter masivo debido a los crecientes abusos y malos tratos que sufren los jóvenes que cumplen su servicio militar obligatorio, según denuncias de organizaciones humanitarias.
Las autoridades castrenses tratan de mantener en secreto la envergadura de esta plaga, pues se trata del auténtico talón de Aquiles del segundo Ejército más importante del mundo.
Pero la Unión de Comités de Madres de Soldados (UCMS) de Rusia denunció que cada año se producen cerca de 40.000 deserciones, muchas de las cuales nunca son comunicadas, en un Ejército de 1,2 millones de efectivos.
Además, en Moscú el 20 por ciento de los jóvenes llamados a filas anualmente (400.000 en toda Rusia) tratan de eludir el servicio militar obligatorio.
La verdadera razón
La causa principal que hace que los jóvenes rusos huyan del cumplimiento de su “honrosa obligación” no es ni siquiera el miedo a la guerra de Chechenia, sino los malos tratos y humillaciones, o “relaciones extrarreglamentarias” según la terminología que reina en los cuarteles.
Según la UCMS, el 90 por ciento de los casos de deserción es por las palizas, torturas y extorsiones que sufren los jóvenes en el Ejército, donde anualmente mueren entre 3.000 y 5.000 soldados, muchos más que las bajas oficiales por la guerra de Chechenia.
Muchas veces, los soldados desertan con sus armas y con frecuencia las utilizan contra sus compañeros y superiores.
A finales de agosto pasado, dos guardias fronterizos asesinaron con sus armas de reglamento a siete compañeros y al oficial a cargo de la patrulla en la frontera con Georgia.
Aunque las “relaciones extrarreglamentarias” son un mal que las Fuerzas Armadas de Rusia heredaron del Ejército de la antigua URSS, últimamente las deserciones se dan en grupos y cada vez con más frecuencia los culpables son oficiales y no los compañeros.
El último caso se produjo en Nochevieja, cuando una veintena de efectivos abandonaron su unidad cerca de Leningrado para acudir a la UCMS, que les dio asilo y protección jurídica.
El fiscal militar general de Rusia, Alexandr Savenkov, señaló que el problema radica en la “insuficiente preparación jurídica de los oficiales jóvenes”, que “se desconciertan y recurren a acciones no autorizadas por no encontrar otro medio para poner a raya a sus subalternos”.