Su muerte ocurrió en una "operación de precisión" cerca de la ciudad de Guadalajara, unos 580 kilómetros al noroeste de Ciudad de México, dijo el subjefe operativo del Estado Mayor, Edgar Ruiz Villegas.
El capo de 56 años estaba a cargo de las operaciones del cártel en la región occidental de México, en particular en los estados de Colima, Jalisco, Nayarit y parte de Michoacán, "controlando el tráfico de cocaína a través de la denominada ruta del Pacífico", dijo Ruiz Villegas.
En el operativo fue capturado Irán Francisco Quiñones Gastelum, identificado como la persona de mayor confianza de "Nacho" Coronel.
"Don Nacho" o "El rey del hielo" o del crystal, como se le conocía, se refugiaba en dos casas de seguridad en el barrio de Colinas de San Javier de Zapopan, un distrito conurbado de Guadalajara.
Según medios mexicanos, la movilización militar duró unas cuatro horas y participaron 150 militares, apoyados con helicópteros. Los vecinos relataron que se les pidió permanecer en sus casas y que el tiroteo provocó una interrupción del servicio eléctrico.
La fiscalía general mexicana ofrecía 30 millones de pesos (unos 2,4 millones de dólares) por información que condujera a su captura, mientras que Estados Unidos ofrecía cinco millones de dólares.
Se trata del segundo capo importante abatido en el gobierno de Felipe Calderón, que comenzó hace cuatro años.
Cuando Carrillo Fuentes murió en 1997 en una operación de cirugía estética, se unió a la organización del "Chapo" Guzmán y en poco tiempo se convirtió en uno de los máximos líderes del cártel de Sinaloa.
En la operación militar, resultado de operaciones de inteligencia, se decomisó armamento, dinero, joyas y vehículos que están siendo contabilizados, dijo el jefe militar.
La muerte del capo coincide con una visita que realiza hoy a Guadalajara el presidente de México, Felipe Calderón, para la entrega de una medalla de mérito industrial y la inauguración del nuevo estadio del club de fútbol Chivas de Guadalajara.