Nueva York. El presidente estadounidense, George W. Bush, advirtió ayer a sus conciudadanos sobre acciones militares "preventivas" en la guerra contra el terrorismo y del bien contra "el mal", aunque no entró en detalles.
Sin mencionar explícitamente al presidente iraquí, Sadam Husein, Bush declaró durante un discurso en la academia militar de West Point, cerca de Nueva York, que no acepta que "dictadores desequilibrados" puedan desarrollar armas de destrucción masiva que después son suministradas a grupos terroristas, como los que protagonizaron los atentados del 11 de setiembre.
"Nuestra seguridad requerirá que todos los estadounidenses estén resueltos, que estén preparados para cuando sea necesario la acción (que es) prioritaria de defender nuestra libertad y de defender nuestras vidas", manifestó.
"La guerra contra el terrorismo no será ganada (si nos quedamos) a la defensiva. Debemos llevar la batalla al enemigo, derrumbar sus planes, y confrontar las peores amenazas antes que el enemigo emerja".
Arremetida
Bush retomó su acusación contra Irak, Irán y Corea del Norte de formar parte del "eje del mal", por la cual fue criticado en el extranjero.
"Algunos temen que hablar de bien y de mal no sea diplomático ni cortés", había respondido Bush a sus aliados europeos que juzgaron "simplista" su acusación.
"Entre justicia y crueldad, entre el inocente y el culpable, no se puede permanecer neutrales. Estamos en un conflicto entre el bien y el mal y Estados Unidos llamará al mal por su nombre".
Por ejemplo, "la brutalidad contra las mujeres es mala sin excepción", consideró el mandatario.
Bush prometió capitalizar "una oportunidad histórica" para concentrar a las "grandes potencias" mundiales con el fin de promover la paz mundial tras un siglo dominado por confrontaciones entre ellos.
Indicó que los países como Estados Unidos y sus aliados en Europa y Asia tienen peleas sin trascendencia por asuntos como el mercado, y dijo que hay una tendencia hacia la democracia y el libre mercado, inclusive en Rusia y China.
"Cuando los grandes poderes tienen valores compartidos, estamos más capacitados para confrontar conjuntamente conflictos regionales serios, más capacitados para cooperar con el fin de prevenir el aumento de la violencia o del caso económico".
Mientras la campaña en Afganistán, donde las tropas lideradas por Washington expulsaron al régimen talibán e intentan eliminar a los remanentes de al-Qaeda, "comenzó bien, el peligro no pasó", dijo Bush.
"Este gobierno y el pueblo estadounidense están atentos. Estamos listos porque sabemos que los terroristas tienen más dinero, más hombres y más planes", agregó.