JERUSALEN (AFP) - El ex primer ministro israelí Ehud Barak se convirtió este miércoles en el nuevo jefe del Partido Laborista al derrotar por escaso margen en las primarias del partido a Ami Ayalon, un ex jefe del Shin Beth (servicio de seguridad interna), indicaron responsables ambos campos.
"Al parecer Ehud Barak ganó las elecciones, y ambas partes están de acuerdo al respecto", dijo a la AFP en la sede del partido en Tel Aviv el secretario general de los laboristas, Eitan Cabel, partidario del ex primer ministro.
El ex secretario general de la formación Nissim Zvili, que estaba del lado del otro aspirante, admitió que "parece que Barak ganó".
Los sondeos habían dado previamente las mismas posibilidades a ambos candidatos, aunque con una leve ventaja para Barak, que pone término así a su travesía del desierto de seis años.
Unos 103.000 miembros del Partido Laborista fueron convocados para participar en esta elección después que una primera vuelta, realizada el 28 de mayo, no diera un vencedor.
Los partidarios de Barak se ha reunido en el cuartel general de su candidatura, donde el vencedor debe pronunciar su discurso de la victoria.
El resultado de los comicios internos puede ser crucial para la suerte de la coalición del primer ministro Ehud Olmert, jefe del partido centrista Kadima.
"Pido a los electores que reflexionen sobre quién es el mejor situado para dirigir al país en tiempo de guerra, y quién tendrá más coraje para obtener la paz", afirmó Barak en Kfar Saba, una localidad al norte de Tel Aviv donde votó.
"Los que quieran una nueva vía para el Partido Laborista deben votar por mí", afirmó por su lado Ayalon en Haifa, en el norte del país.
Tanto Barak como Ayalon se pronunciaron públicamente por el retiro del Partido Laborista de la coalición de Olmert, si éste persiste en mantenerse en su puesto, a pesar de las conclusiones preliminares de la comisión que lo cuestiona severamente por las fallas en la guerra contra el Hezbolá a mediados del año pasado.
Sin el apoyo de los 19 diputados laboristas, Olmert, que dirige el partido centrista Kadima, se encontraría sin mayoría en la Knesset (120 diputados).
En tal caso, Olmert enfrentaría tres posibilidades: la renuncia, la reestructuración de su gabinete hacia la derecha o convocar a elecciones anticipadas. La actual legislatura termina normalmente en 2010.
Sin embargo, los dos candidatos dejaron entender que podrían mantenerse en el gobierno, en particular para evitar unas elecciones anticipadas que se saldarían actualmente, según los sondeos, con una victoria del Likud (derecha) del ex primer ministro Benjamin Netanyahu.
Estas primarias reforzarán la posición del partido laborista en el seno de la coalición y la de Olmert, estimó por su parte un alto responsable del Kadima.
"La noche del martes, Olmert podrá mirar su canal de televisión deportiva favorito, en lugar de las emisiones consagradas a las primarias laboristas. Los laboristas no irán a ningún sitio en los próximos meses", estimó el politólogo Akiva Eldar en el diario Haaretz.
El secretario general laborista, Eitan Cabel, partidario de Barak, afirmó por su parte que la cuestión de mantenerse o no en la coalición no será definida con la publicación, esperada para fines de agosto, del informe final de la comisión de investigación sobre las fallas de la guerra en el Líbano.
A los 65 años, Ehud Barak alejado del poder durante seis años, se presenta como el único capaz de ser un ministro de la Defensa eficaz "en caso de guerra" y de impedir el retorno al poder de Benjamin Netanyahu.
Ami Ayalon, de 61 años, tiene la desventaja de ser un novicio en política: sólo entró al Parlamento el año pasado y nunca ha sido ministro.
Barak y Ayalon marginaron en la primera vuelta de las primarias al actual jefe del partido, el ministro de Defensa Amir Peretz.
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