9 febrero, 2011
 Panorámica de las protestas de ayer en la plaza Tahrir, de El Cairo, contra el régimen de Hosni Mubárak, que empieza a dar señales de impaciencia. | AP
Panorámica de las protestas de ayer en la plaza Tahrir, de El Cairo, contra el régimen de Hosni Mubárak, que empieza a dar señales de impaciencia. | AP

El Cairo.AFP Cientos de miles de personas protagonizaron ayer en El Cairo y otras ciudades de Egipto la mayor protesta contra el presidente Hosni Mubárak, pese a nuevas concesiones, al cumplirse 15 días desde el inicio de la sublevación el martes 25 de enero.

No obstante, el vicepresidente Omar Suleiman advirtió : “No podemos tolerar que sigan las protestas antigubernamentales en la Plaza Tahrir por mucho tiempo” y descartó la salida inmediata del presidente Mubárak, quien lleva 30 años en el poder.

“No habrá ningún fin del régimen”, dijo Suleiman e indicó que la crisis debe terminar cuanto antes, en una señal de una mayor impaciencia en el Gobierno.

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, instó ayer a su homólogo egipcio a ampliar el diálogo hacia la transición política a más grupos de la oposición, informó la Casa Blanca.

Biden y Suleimán hablaron sobre algunas medidas adoptadas por El Cairo que Washington apoya, aunque Washington reiteró la necesidad de que Egipto defina una agenda de reformas.

La más numerosa. Una vista desde lo alto de un edificio cerca de la emblemática plaza Tahrir de El Cairo, centro neurálgico de la rebelión, mostraba que la multitud allí reunida era mayor que en las protestas anteriores, con cientos de miles de personas.

Decenas de miles de personas también desfilaron en otras urbes, incluidas unas 20.000 en Alejandría, la gran ciudad del norte.

Mubárak hizo algunas concesiones al movimiento de protesta, liderado por los jóvenes egipcios, pero rechazó su principal reivindicación, su inmediata dimisión, para permitir la organización de elecciones libres y democráticas para setiembre en el mayor país árabe del mundo.

En la plaza Tahrir, repleta de gente, los manifestantes agitaban banderas egipcias y pancartas en las que se podía leer “el pueblo demanda la salida del régimen”, leitmotiv de la protesta.

Muchos llevaban insignias de las redes sociales de Internet Facebook y Twitter, inestimables herramientas de movilización gracias a militantes como el ejecutivo de Google Wael Ghonim, convertido en un héroe tras haber permanecido detenido por 12 días. “¡No cederemos hasta que se vaya el régimen!”, exclamó el joven egipcio, que atizó el levantamiento.

Los manifestantes no se contentan con los anuncios del régimen. “Ninguna de nuestras demandas ha sido atendida”, explicó desde la plaza Mohamad Nizar, de 36 años. “Anunciaron un aumento de salarios. Tratan de engañarnos. Es un soborno político para silenciar al pueblo”.

En una tentativa de apaciguamiento, Mubárak, de 82 años, anunció la creación de una comisión para enmendar la Constitución, en el marco del “diálogo nacional” iniciado el domingo entre el poder y la oposición, en el que participan, por primera vez, el grupo los Hermanos Musulmanes, hasta ahora rivales políticos del régimen.

En 15 días de movilización, el balance es de al menos 300 muertos, según cifras no confirmadas de Naciones Unidas (ONU).

Las medidas políticas, incluido el anuncio de que Mubárak no se volverá a presentar a un sexto mandato en las elecciones de setiembre, no han logrado aplacar el movimiento de protesta que sigue exigiendo la salida inmediata del presidente.