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EE.UU. y Rusia realizan intercambio de prisioneros espías en Viena

Viena. AP Washington y Moscú realizaron hoy el mayor canje de espías desde la Guerra Fría al intercambiar a 10 agentes arrestados en Estados Unidos por cuatro condenados en Rusia, en un paso de baile diplomático estrictamente coreografiado en el aeropuerto de Viena.

Dos aviones, provenientes uno del aeropuerto neoyorquino de La Guardia y el otro de Moscú, aterrizaron en Viena con minutos de diferencia, se estacionaron en un tramo alejado de la pista y partieron unos 90 minutos después. Se vio a un pequeño autobús ir de un avión a otro.

Finalizado el aparente intercambio, un avión Yakovlvev Yak-42 del ministerio de Emergencias Ruso partió de Viena, supuestamente con 10 agentes deportados de Estados Unidos. Minutos después, un Boeing 767-200 que llevó a esos agentes desde Nueva York despegó, con aparentemente cuatro rusos que confesaron espiar para Occidente.

Se desconocía el destino de los aviones, pero se creía que la aeronave rusa volaba a Moscú, mientras que era probable que la estadounidense fuera a Londres.

Igor Sutyagin, un investigador de control de armamentos condenado por espiar para Estados Unidos, había dicho a sus familiares que sería canjeado, y enviado a Londres vía Viena.

Viena ya había sido escenario de este tipo de maniobras durante la Guerra Fría, pues la capital austríaca fue con frecuencia un lugar neutral donde negociar tratados y acuerdos para reducir las tensiones entre norteamericanos y los soviéticos.

Tanto Estados Unidos como Rusia lograron que los sujetos del intercambio admitieran haber cometido los crímenes. Washington obtuvo declaraciones de culpabilidad, y el Kremlin confesiones firmadas.

A cambio de los 10 agentes rusos, Estados Unidos logró la liberación de dos ex coroneles de inteligencia rusos quienes habían sido condenados en su país por poner en peligro las actividades de docenas de agentes de la era de la Unión Soviética y rusos que operaban en Occidente. Otras dos personas acusadas de traicionar a Moscú fueron incluidas en el acuerdo.

Un ex coronel, Alexander Zaporozhsky, podría haber dado información que llevó a la captura de Robert Hanssen y Aldrich Ames, dos de los espías más importantes atrapados en Estados Unidos.

Funcionarios estadounidenses dijeron que algunos de los liberados por Rusia estaban enfermos.

Señalaron que fueron razones humanitarias las que llevaron a arreglar el intercambio con tanta prontitud. Indicaron que mantener a los agentes en prisión por años no traería ningún beneficio substancial para la seguridad nacional. Ex funcionarios de inteligencia coincidieron con esa evaluación.

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