
El Ejército estadounidense descubrió muchos más casos de torturas de prisioneros en Iraq y Afganistán de lo que se pensaba, informaron ayer los militares norteamericanos.
Hubo 94 casos confirmados o presuntos de prisioneros vejados en Iraq y Afganistán desde el tercer trimestre del 2001, dijo el inspector general del Ejército en un informe.
La investigación del inspector general, ordenada el 10 de febrero tras las denuncias del trato recibido por algunos reclusos en la prisión iraquí de Abu Ghraib, concluyó que no hay problemas sistemáticos que contribuyeran a esos abusos.
En algunos casos, según el informe, los abusos fueron fomentados o facilitados por los mandos que no siguieron el protocolo establecido.
En contraste, empero, el informe del Ejército menciona otro de febrero del Comité Internacional de la Cruz Roja según el cual los métodos de maltratos fueron “utilizados de forma sistemática en Iraq por los militares estadounidenses”.
Siete acusados
Siete integrantes de la 372 Compañía de la Policía Militar, una unidad de reserva, fueron acusados de maltratar a los prisioneros.
El caso saltó a la palestra internacional hace unos meses con la difusión de fotos escandalosas de abusos y vejaciones sexuales a las que fueron sometidos muchos de los prisioneros iraquíes en el reclusorio de Abu Ghraib, cerca de la ciudad de Bagdad.
Igualmente fueron planteadas interrogantes sobre el trato recibido por los prisioneros confinados en el reclusorio naval de Guantánamo y Afganistán, así como la muerte de varios de los detenidos y la posibilidad de que los abusos formaran parte de las técnicas de interrogación usadas por las fuerzas de ocupación.
El senador republicano John Warner, presidente de la Comisión de Servicios Armados del Senado estadounidense, que desde hace varias semanas pidió conocer las conclusiones y resultados contenidos en el informe del inspector general, convocó ayer, jueves, a último momento una audiencia pública antes de que el Congreso abandone hoy la capital hasta su regreso en setiembre, después del receso veraniego.
El Ejército no ha difundido aún la totalidad del informe, aunque puso a disposición pública varios extractos durante la audiencia.
El informe del inspector general del Ejército, que examinó la situación comprendida entre el primero de octubre del 2001 y el 9 de junio del 2004 en Iraq y Afganistán, es con mucho el examen más amplio de los abusos que conmocionaron al mundo árabe y a la sociedad estadounidense.
El secretario del Ejército en funciones, Les Brownlee, que declaró en la misma audiencia, aceptó la responsabilidad por los abusos cometidos por los soldados estadounidenses.