
Washington. AFP. El número de soldados estadounidenses muertos en la guerra de Afganistán llegó a 1.000, de acuerdo con un sitio web independiente, un hito sombrío en el conflicto iniciado hace más de ocho años.
El sitio web icasualties.org, que registra las muertes de militares en Afganistán e Iraq, indicó que 54 soldados estadounidenses murieron en la guerra en lo que va del año, en comparación con un saldo de 316 el año pasado, el peor desde la invasión liderada por Estados Unidos en el 2001.
En tanto, el almirante estadounidense Mike Mullen, advirtió ayer de más bajas debido a la ofensiva de las tropas lideradas por Estados Unidos en Marjah, un bastión talibán, donde las tropas extranjeras enfrentan una fuerte resistencia.
En las provincias de Kandahar y Helmand, donde EE. UU., la OTAN y las fuerzas afganas luchan contra los talibanes en Marjah, se produjo el número más alto de bajas estadounidenses y de la coalición.
El Departamento de Defensa estadounidense anunció que el último ciudadano caído en la guerra fue el cabo Gregory Stultz, de 22 años, quien murió el 19 de febrero en la provincia de Helmand.
Después de los ataques del 11 de setiembre del 2001 en Nueva York y Washington, Estados Unidos lideró la invasión a Afganistán que derrocó al régimen talibán que albergaba a la red al-Qaeda.
La cifra de 316 muertes en el 2009 fue el doble de la del 2008.
Otros miembros de la fuerza internacional en Afganistán, que tienen contingentes más pequeños que EE. UU., también sufrieron el mayor número de bajas durante el año pasado.
El número de muertos británicos en la guerra asciende a 264, mientras que Canadá perdió a 140 efectivos y Francia, a 40.
Opositores a la guerra en Afganistán dijeron que tenían previsto marcar el hito de 1.000 muertos con una vigilia en Nueva York.