
Managua. AFP, DPA y EFE. Estados Unidos presentará un "testigo clave" en el juicio civil que un juez de la Florida tiene previsto iniciar mañana contra el expresidente nicaragüense Arnoldo Alemán y seis familiares en torno al presunto lavado de $700.000, informó ayer una fuente oficial.
Se trata de "un exfuncionario nicaragüense que se acogió al programa de protección de testigos", en Miami, que está dispuesto a revelar el origen de ese dinero, declaró el procurador de Justicia de Nicaragua, Alberto Novoa.
Este testigo "revelará toda la maraña usada por Alemán para saquear el erario nicaragüense y depositarlo en bancos de Estados Unidos y Panamá", dijo Novoa, sin ofrecer mayores detalles.
Alemán (1997-02) fue condenado hace dos años en Nicaragua a 20 años de prisión, que cumple en libertad condicional, por lavar fondos públicos a través de varias sociedades mercantiles que abrieron cuentas bancarias en Panamá y Estados Unidos.
En Estados Unidos se encontraron, en el 2003, $734.469 en certificados a plazo que el exmandatario (1997-02) y seis familiares suyos tenían depositados en el Terrabank, que la autoridades sospechan fue sustraído ilegalmente del erario nicaragüense.
Ante ello, el juez federal del Distrito Sur de Florida, Federico Moreno ordenó hace tres años congelar los fondos para investigar su procedencia en un juicio civil, programado para mañana, miércoles.
Sorpresa. Según Novoa, durante el proceso "el testigo va a dar una gran sorpresa, va a revelar cómo hizo Alemán y otra gente que se coludieron para desviar dinero de Nicaragua a EE. UU. y Panamá".
Alemán sostiene que el dinero encontrado en EE. UU. es parte de las ganancias obtenidas de las cosechas de café, actividad a la que se dedica su familia desde hace años.
Al juicio fueron citados los tres hijos del exmandatario, a quienes la embajada estadounidense en Managua les extendió una visa provisional para viajar.
En Panamá, la Unidad de Análisis Financiero (UAF) del Consejo de Seguridad Nacional confirmó el domingo que Alemán utilizó nueve empresas para el desvío de $58,2 millones del Estado de Nicaragua a Panamá, en uno de los mayores escándalos financieros.
Un informe oficial precisó que del total de la suma desviada a Panamá, unos $16 millones ingresó en cheques y $42,2 millones en transferencias de unos cinco bancos.
La información fue revelada luego de que el miércoles el juez tercero del ramo Penal, Adolfo Mejía, ordenó la detención preventiva del exmandatario, sus familiares y colaboradores, por el delito de "blanqueo de capitales". Otras siete personas vinculadas al caso fueron sobreseídas en forma definitiva.