
Bagdad. Reuters. Fuerzas estadounidenses declararon ayer un área conocida como el “triángulo de la muerte” lo suficientemente estable como para que tropas iraquíes se hagan cargo de ella, traspasando la responsabilidad por la seguridad en la provincia de Babilonia a efectivos locales.
La provincia, ubicada al sur de Bagdad, es la duodécima de las 18 provincias de Iraq en la que la responsabilidad primaria por la seguridad ha sido traspasada a fuerzas iraquíes.
Con una disminución de cuatro años en la violencia, solo la capital, Bagdad, cuatro provincias norteñas con mezclas étnicas y religiosas y la provincia de Wasit a lo largo de la frontera iraní, todavía requieren patrullaje estadounidense diario de las calles.
El asesor de Seguridad Nacional de Iraq, Mowaffaq al-Rubaie, dijo en una ceremonia de traspaso en la capital de Babilonia, Hilla, que los iraquíes también tomarán el control de la provincia de Wasit dentro de algunos días.
“Esta es una prueba de que nuestras fuerzas del Ejército han alcanzado autosuficiencia, y ahora pueden depender de nosotros para preservar la seguridad interna”, aseguró Rubaie.
El teniente general Lloyd Austin, comandante de las fuerzas de combate estadounidenses en el país árabe, llamó al evento un “hito para Iraq al madurar como una nación soberana y democrática”.
“Solo un año atrás esta provincia estaba experimentando más de 20 ataques por semana. Y hoy los ataques han bajado a más de un 80 por ciento. Eso es realmente notable”, señaló a la prensa el jefe militar estadounidense.