Karnes (AFP). El gobierno estadounidense inauguró este martes un nuevo centro de detención para inmigrantes indocumentados en Texas (sur), el primero de régimen civil y no penal.
Diseñado tras recoger críticas de organizaciones de defensa de los derechos humanos, este centro situado en Karnes City albergará a 680 hombres en unas condiciones mucho más suaves que las cárceles en las que se acostumbra a mantener a los indocumentados antes de su deportación.
En palabras del director de la agencia de aduanas e inmigración (ICE), John Morton, se trata de "una novedad en la historia de la detención de migrantes" que permite a los indocumentados "mayores movimientos sin vigilancia, más oportunidades de recreación y visitas, al mismo tiempo que mantiene una atmósfera segura para los detenidos y el personal".
Los edificios de este complejo disponen de un patio, de varias zonas de deporte, una sala de juicios, un área para videoconferencias, una biblioteca y servicios sanitarios abiertos 24 horas al día.
Los dormitorios pueden albergar a ocho detenidos, que pueden vestir su propia ropa y llamar a la familia, durante el periodo en que permanecen detenidos, que las autoridades prevén que no supere los 30 días.
El ICE, que ha aumentado de forma drástica las deportaciones de indocumentados hasta totalizar una media de 400.000 al año, viene sufriendo críticas desde hace años por las condiciones de detención de los inmigrantes ilegales.
En 2007 la principal asociación de defensa de derechos civiles estadounidense, ACLU, llegó a un acuerdo con ICE para que menores que estaban detenidos en una cárcel de Texas fueran liberados, tras denunciar que los obligaban a vestirse como reos y que carecían de mínimas condiciones de esparcimiento.
El ICE, que cuenta con unas 32.000 camas en todo el país para albergar a los inmigrantes indocumentados, anunció una reforma de ese régimen de detención en 2009.