BEIRUT (AFP) - La mayoría libanesa antisiria enterró este viernes a uno de sus diputados, Antoine Ghanem, cuyo asesinato ha eclipsado los intentos de reconciliación entre la mayoría parlamentaria y la oposición ante las elecciones presidenciales, previstas en cuatro días.
El ex presidente Amin Gemayel estimó que este atentado constituye una razón de más para mantener la fecha del escrutinio. "Tu martirio nos incita a mantener la elección presidencial" en la fecha prevista, afirmó con la voz entrecortada, dirigiéndose a Ghanem, que era miembro del partido que él dirige, el falangista Kataeb.
Antoine Ghanem estaba convocado, como el resto de los diputados, para elegir al futuro jefe del Estado el próximo 25 de septiembre en el Parlamento libanés.
Líderes del bloque antisirio, entre ellos, el jefe de la mayoría parlamentaria, Saad Hariri, el dirigente druso Walid Jumblatt, Amin Gemayel y el jefe de las Fuerzas Libanesas (FL, prodecente del partido Kataeb), Samir Geagea, y diplomáticos occidentales asistieron a los funerales celebrados en la iglesia del Sagrado Corazón, en el barrio cristiano de Badaro (en un suburbio de Beirut).
A pesar de decretarse día de duelo nacional, los dirigentes de la oposición, que recibe el apoyo de Damasco y Teherán, no estuvieron presentes en el acto, desarrollado en un clima de fuerte tensión entre los diferentes partidos.
Por su parte, el presidente de la comisión de investigación internacional sobre el asesinato de Rafic Hariri, Serge Brammertz, acudió al lugar del atentado acompañado de varios especialistas, constató un fotógrafo de la AFP.
El primer ministro libanés, Fuad Siniora, había pedido el miércoles al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que esta comisión analice "el crimen contra el diputado Antoine Ghanem".
Miles de personas acompañaron el cortejo fúnebre del diputado y de sus dos escoltas, asesinados el miércoles junto a otras dos personas en un atentado con coche bomba en un barrio cristiano de los alrededores de Beirut.
Los sarcófagos, cubiertos con la bandera libanesa, entraron a final de la mañana en la iglesia, bajo el sonido de las campanas y los aplausos de la multitud.
"Quiero responder al asesinato con mi arma más afilada, la oración", declaró en la iglesia la hija mayor de Antoine Ghanem, Mounia.
"Mi padre dedicó su vida a Líbano hasta su martirio", afirmó.
Tras la ceremonia, el cuerpo del diputado y los de los escoltas fueron trasladados para su entierro.
A primera hora de la mañana, familiares y amigos habían rezado y dado el último adiós a los tres fallecidos en el hospital canadiense a donde fueron trasladados tras el atentado del miércoles.
"¡Querido mío!", gritó la esposa del político, Lola, inclinándose sobre el féretro abierto de su marido.
Poco después, el cortejo fúnebre, escoltado por las fuerzas de seguridad, abandonó el hospital, pasando por el barrio cristiano de Furn el Chebbak, en donde Antoine Ghanem dirigía la sección local del Kataeb. Allí, una multitud cargó los féretros a sus espaldas entre tres filas de scouts miembros del partido.
Desde los balcones, la gente tiraba puñados de arroz y pétalos de rosas por donde pasaba la procesión, cubierta de banderas del Kataeb y de las FL, así como de otros símbolos del partido de Joumblatt.
Las paredes del barrio estaban empapeladas con fotos del diputado y de sus escoltas. En algunas pancartas se podía leer: "Antoine Ghanem mártir de Líbano", "Mártir tras mártir" o "Diez saludos al presidente Béchir Gemayel", hermano de Amin, antiguo líder de las FL y presidente electo asesinado hace 25 años.
Las administraciones de todo el país permanecieron cerradas por el luto nacional declarado oficialmente, así como los comercios y, por segundo día consecutivo, las escuelas y universidades. Las banderas se izaban a media asta.
A pesar del atentado, las autoridades libanesas mantuvieron la sesión parlamentaria del 25 de septiembre para nombrar al futuro jefe del Estado, aunque su celebración permanece incierta debido a la grave crisis política que existe desde hace un año entre la mayoría y la oposición.
Tras este atentado, el encuentro previsto entre el presidente del Parlamento, Nabih Berri, un dirigente de la oposición, Hariri y el patriarca maronita, Nasralá Sfeir, ha sido aplazado sin fecha.
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