Katmandú. AFP. Al menos tres bombas estallaron hoy la capital de Nepal, donde esta semana debe reunirse la nueva asamblea parlamentaria para decretar la abolición de la monarquía, informó la policía.
Dos de las explosiones ocurrieron fuera del lugar donde se celebrará la asamblea pero nadie resultó herido, dijo la policía al precisar que un grupo nacionalista hindú y monárquico desconocido dejó en el sitio una nota reivindicándolas.
Una tercera bomba explotó en el norte de Katmandú, enfrente de la casa del miembro de un grupo pro republicano, añadió la policía al subrayar que esta tercera explosión tampoco causó heridos.
Los atentados ocurrieron en vísperas de que el rey Gyanendra sea apartado el miércoles del trono -poniendo fin a los 240 años de existencia de la dinastía Shah- durante la primera reunión de los 601 miembros de la asamblea parlamentaria elegida en abril y que debe elaborar una nueva Constitución.
En las elecciones de abril pasado ganaron los maoístas, que lucharon durante una década contra la última monarquía hindú del mundo antes de firmar un acuerdo de paz con las autoridades de Nepal en 2006.
El rey, sin embargo, cuenta aún con el apoyo de muchos seguidores hindúes y de poderosos elementos dentro del ejército y de la élite gubernamental.
La tensión aumentó en los últimos días en Katmandú en vistas de la reunión del miércoles. Los maoístas hicieron un llamamiento para que acudan a la capital decenas de miles de seguidores mientras que las autoridades han prohibido las manifestaciones y estudian el despliegue extraordinario de unos 5.000 policías.
Los partidarios de la monarquía temen que la abolición de la figura del rey -que está considerado por sus seguidroes como la encarnación viviente del dios hindú- suma al empobrecido país del Himalaya en el conflicto.
Los partidarios de la monarquía también afirman que esa institución es esencial para el mantenimiento de la neutralidad del país, que está ubicado entre los dos gigantes asiáticos, India y China.