Un potente terremoto causó ayer la muerte a 564 personas en el norte de Marruecos, derribando casas y sepultando a decenas de residentes bajo los escombros.
El sismo tuvo una intensidad de 6,3 grados en la escala de Richter, y fue seguido de numerosas réplicas.
La agencia estatal de noticias de Marruecos (MAP), advirtió que la cifra de víctimas podría aumentar y afirmó que 564 personas habían muerto y 300 resultaron heridas en varios poblados de la región montañosa alrededor de la ciudad portuaria de Alhucemas, en el litoral Mediterráneo.
En el poblado de Ait Kamara, situado 18 kilómetros al sur de Alhucemas, muchas casas quedaron aplastadas como si fueran cajas de cartón a las que hubiera caído encima un peso enorme.
“Me despertó un gran ruido y ni siquiera recuerdo cómo pude escapar de la casa, que quedó destruida completamente”, dijo Abdelkhalek, un maestro que no quiso revelar su nombre completo.
Varios poblados cercanos a Alhucemas registraron graves daños materiales y muchas personas seguían atrapadas bajo los escombros de las viviendas que se derrumbaron, mientras que los hospitales locales resultaron insuficientes para atender las necesidades de todos los heridos, agregaron las autoridades.
Víctimas sin fin
“En cuanto pensamos que ya hemos atendido a todos los heridos y que ya hemos visto todos los muertos, comienzan a llegar de nuevo ambulancias con muertos y heridos”, comentó un médico en el hospital Mohammed V, el principal nosocomio de Alhucemas.
Muchos de los heridos estaban siendo atendidos en barracas del ejército, en escuelas y hogares de caridad, mientras que otros eran transportados a ciudades como Rabat, Casablanca y Meknes.
Josephine Shields, delegada en el norte de África del Comité Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (CICR), dijo en Túnez que seis poblados en un radio de 15 kilómetros alrededor de Alhucemas fueron azotados por el sismo, sobre todo en Ait Kamara.
“Se me informó que la localidad Ait Kamara quedó totalmente destruida. Nos han dicho que en toda la zona afectada viven de 300.000 a 400.000 personas. Es una región montañosa y remota, y de muy difícil acceso”, dijo.
Kamara explicó que las víctimas necesitan cobertores, ropa, comida y agua potable. “También se necesita un hospital de campaña porque los centros asistenciales de la región están saturados”.
Un funcionario del Ministerio del Interior en Alhucemas dijo que se requiere con urgencia equipo pesado para poder limpiar los escombros y buscar sobrevivientes, aunque dijo que las estrechas carreteras de la zona dificultarán el acceso de ese equipo.