Un tripulante del Kursk trató de abrir la escotilla exterior del submarino nuclear ruso hundido, según los primeros informes de submarinistas noruegos tras explorar el casco, se supo ayer.
Entre la escotilla exterior e interior "parece que hay una persona, no se sabe si viva o muerta", informó el corresponsal de la cadena estatal de televisión RTR, único periodista autorizado a permanecer en el buque desde el que se dirige la operación de rescate.
Los submarinistas nórdicos lograron desatornillar la válvula de la escotilla exterior, aunque no pudieron abrir la tapa porque la palanca hidráulica que llevaban no tenía suficiente fuerza.
Pero detectaron la presencia de un cuerpo "y una bolsa de aire", informó Arkadi Mámontov, el periodista de la RTR a bordo del "Pedro el Grande", crucero de la Armada rusa desde donde sigue las operaciones de rescate el viceprimer ministro Iliá Klebánov.
Estos datos llevaron a la conclusión de que al menos uno de los tripulantes intentó salir desesperadamente o refugiarse en la cámara de aire entre las escotillas interior y exterior.
Con gran dramatismo, las imágenes de la RTR con su periodista en directo y del Kursk en grabación anterior de los submarinistas pusieron en vilo a la audiencia rusa.
Tres submarinistas intentaron abrir una de las escotillas del submarino nuclear, en la segunda misión de los buzos nórdicos en el rescate de la nave hundida en el mar de Bárents.
Mamontov relató que los buzos noruegos ""no descartan que en la esclusa o cámara de aire se encuentre una persona que, por lo visto, intentaba abandonar el submarino" después del naufragio.
La cámara resultó dañada en el accidente del submarino hace ocho días, indicaron los buceadores noruegos en su primera misión pocas horas antes.