Un equipo de científicos chinos anunció ayer el descubrimiento de anticuerpos contra el síndrome respiratorio agudo y grave (SARS), lo que podría servir para adquirir inmunidad contra la enfermedad.
El hallazgo, dado a conocer por el diario oficial China Daily , fue realizado por un grupo de investigadores de Cantón, la provincia donde apareció el virus en noviembre anterior.
Después de tres meses de investigaciones, durante los que se analizó el suero de 21 pacientes con el virus, se encontraron las sustancias que han sido llamadas inmunoglobulina “G” y “M”.
De acuerdo con los científicos, ambos se forman en el organismo del enfermo a partir de la segunda semana de infección, pero la inmunoglobulina M (IgM) desaparece a los 90 días de que la enfermedad comienza a atacar el cuerpo.
Por eso, la inmunoglobulina G (IgG), que parece ser permanente, es la que más interesa a los especialistas a cargo de la investigación.
“La IgG actúa como un anticuerpo protector, y cada enfermo de SARS lo tiene cuando se recupera”, detalló Li Gang, uno de los científicos a cargo de la investigación.
Añadió que este anticuerpo, similar al que existe contra la hepatitis A, conseguirá, con mucha probabilidad, que las personas con el virus sean inmunes a la enfermedad.
Li destacó que con el hallazgo del anticuerpo se podrán desarrollar vacunas que inmunicen a personas que nunca han contraído la neumonía atípica.
Ahora, el trabajo del equipo de médicos cantoneses se centra en el cuidadoso seguimiento de los enfermos recuperados, para comprobar si el anticuerpo IgG sigue en sus organismos por un largo tiempo o acaba desapareciendo.
Preocupación en Taiwán
La esperanzadora noticia de los anticuerpos coincidió con que Taiwán se convirtió en la zona del mundo con más casos nuevos del virus, al superar el registro de enfermos de la parte continental china.
Los cuerpos médicos de la isla reportaron un aumento de 39 enfermos nuevos, mientras que Pekín registró 28 pacientes, la cifra más baja desde que comenzó la epidemia.
Sin embargo, las autoridades chinas también informaron de la muerte de siete personas, lo que supone la cifra de víctimas más alta de los últimos cinco días. Cuatro de las muertes y 19 de los nuevos enfermos se registraron en Pekín.
Con esos casos, el número de personas infectadas con el letal virus en Taiwán supera las 300 personas. De ellos, 35 han muerto.
La “isla rebelde”, como se conoce a Taiwán, parece encontrarse en la fase de ascenso de la enfermedad por la que pasaron, en su momento, áreas como Cantón (China), Hong Kong, Singapur, Vietnam, Toronto (Canadá) y la misma Pekín.
Ante esa dramática situación sería lógico pensar en una estrecha colaboración entre las naciones asiáticas, pero las desavenencias políticas entre ambos gobiernos dificultan esa ayuda.