El líder supremo de los talibanes, el molá Mohammad Omar, afirmó ayer que "los responsables" de los atentados del 11 de setiembre "ya se mataron", en referencia a los camicaces que perpetraron los ataques, descartando así la implicación de Osama bin-Laden, el principal sospechoso.
En un comentario difundido por la agencia AIP , basada en Paquistán, el molá afirmó que "nadie está dispuesto a morir por otra persona", dejando así entender que bin-Laden no estaba implicado en los atentados de Nueva York y Washington.
El líder de los talibanes agregó que si el presidente estadounidense, George W. Bush, rechazaba este argumento, entonces que averiguara "si hay gente dispuesta a martarse por él".
"Los estadounidenses tienen que resolver el problema que originó estos ataques en los que los asaltantes se mataron ellos mismos", declaró Omar, según AIP , una agencia basada en Paquistán.
"Estados Unidos sabe lo que tiene que hacer para que la gente no esté obligada a llevar a cabo ataques de este tipo y perder su propia vida", explicó. "No hay otra solución", subrayó.
"En los ataques de Estados Unidos, los asaltantes no dejaron a nadie detrás de ellos. Si piensan que los secuestradores son los responsables, entonces ya se mataron", concluyó.