Cuatro días después de que asumió el cargo, el 15 de agosto de 1998, Cubas liberó a Oviedo de una condena a 10 años de prisión por sedición, mediante un cuestionado decreto, y el Congreso, mayoritariamente, lo acusó por abuso de poder.
Cubas, de 54 años, un ingeniero eléctrico recibido en Brasil, hijo de un exinfluyente colaborador del exdictador Alfredo Stroessner (1954/89), juró como mandatario de Paraguay en medio de un fuerte antagonismo con el presidente saliente Juan Carlos Wasmosy, a quien acusó de haber manipulado a la cúpula de las Fuerzas Armadas para excluir de la carrera presidencial a Oviedo, candidato original del Partido Colorado. En aquella ocasión, Cubas se negó a recibir la banda presidencial de manos de Wasmosy, por lo que fue el presidente del Congreso quien procedió a la ceremonia.
Amigo personal del militar retirado, a quien visitó todos los días mientras estuvo en prisión, Cubas es el segundo hijo del médico Emilio Cubas (el mayor, Emilio, es senador de la nación), uno de los primeros presidentes del Instituto de Previsión Social (IPS).
Inicialmente Cubas era aspirante a la vicepresidencia en una fórmula que presidía Oviedo. Pero, tras la decisión de la corte de separar a Oviedo, Cubas pasó a ocupar la candidatura 15 días antes de los comicios. Y, tras cuatro días de estar en el poder, ordenó la excarcelación de su amigo, en una actuación que no es más que "la punta del iceberg" de una seria crisis política que confunde al Paraguay.