Caracas . En contraposición a Estados Unidos, México propuso ayer la creación de un "grupo de amigos del Secretario General" para estudiar las posibles formas de reincorporación de Cuba a la OEA, de la que fue suspendida en 1962, en plena Guerra Fría.
En la primera sesión de la XXVIII Asamblea General de la OEA, de tres días que se celebra en Caracas, la canciller mexicana, Rosario Green, explicó que su país está a favor de la vuelta de Cuba al sistema interamericano aun cuando no tiene consenso.
En el teatro Teresa Carreño, de Caracas, el secretario general de la OEA, César Gaviria, destacó ayer que "lo que hoy resulta pertinente es estar atento a las oportunidades que eventualmente se presenten para contribuir a buscar una solución al que aún constituye el problema político más importante por resolver del hemisferio (en alusión a Cuba)".
"Tenemos siempre la expectativa de que en la medida en que se logren disminuir las tensiones y se avance hacia mayores libertades públicas y económicas y a una mayor protección de los derechos humanos en la isla será posible considerar el regreso a Cuba al sistema interamericano", señaló.
"Los dos conceptos no cuadran: OEA significa democracia; el régimen de Fidel Castro en Cuba significa dictadura y violación de los derechos humanos", replicó el embajador de Estados Unidos en Caracas, John Maisto.
El diplomático estadounidense formuló su declaración pocos minutos después de la inauguración, a la que no asistió la secretaria de Estado estadounidense, Madeleine Albright, cuya llegada a Caracas estaba prevista para después del mediodía de ayer.
Por primera vez en su historia, la Asamblea General de la OEA durará solo tres días, hasta mañana, en los que se discutirá además sobre el fortalecimiento de los sistemas judiciales y el aumento de la cooperación para el desarrollo continental en mesas de diálogo abierto entre sus participantes, en lugar de los tradicionales discursos.
Según Gaviria, tras la visita de Juan Pablo II se ha creado un nuevo clima en Cuba para aproximarse, de manera más constructiva, a esta temática, como lo han planteado recientemente algunos jefes de Estado y de Gobierno y cancilleres de la región".
"Muchos en América quisiéramos ver que a este problema se le apliquen las fórmulas de diplomacia, negociación y gradualismo que han resultado eficaces en otra regiones", consideró Gaviria.