La Casa Blanca calificó ayer como mentiras y propaganda la entrevista de Sadam Husein al canal de televisión norteamericano CBS y que permitió al presidente iraquí presentar sus argumentos a una hora de gran audiencia en Estados Unidos.
El portavoz presidencial, Ari Fleischer, jugando con el nombre de la emisión, Sixty Minutes, muy respetada, calificó de “60 minutos de mentiras, tergiversaciones y propaganda”, la entrevista emitida en la noche del miércoles, una hora después de que el presidente George W. Bush llamara a derrocar al líder iraquí, a quien llamó “tirano”.
En la entrevista acordada al periodista estrella Dan Rather, Husein apareció mesurado y casi afable, sonriendo a veces. Una imagen que no se corresponde con la de bruto sanguinario que la administración Bush se esfuerza por presentar ante la opinión pública.
Llamado
El dirigente iraquí llamó a los estadounidenses a no invadir Iraq, subrayando que su país no agredió a Estados Unidos.
“No cometan una agresión contra nosotros. Como ustedes saben, nosotros no hemos agredido a Estados Unidos”, afirmó.
La Casa Blanca no criticó a CBS por haber difundido la entrevista. “Pienso que Dan Rather debe ser felicitado por haber logrado una entrevista seria con Sadam Husein”, admitió Fleischer.
Sin embargo la entrevista ya había hecho correr mucha tinta, incluso antes de su difusión. Desde el lunes, CBS comenzó a difundir extractos en los que Husein excluía el exilio, anunciaba que no quemaría los yacimientos de petróleo en caso de invasión y dio a entender que no destruiría los misiles como le exige la ONU.