
Madrid. AFP. La crisis económico-financiera está marcando la campaña de las elecciones regionales gallegas y vascas que se celebrarán el 1 de marzo, dejando incluso en segundo término la posibilidad de que llegue a su fin la dominación de los nacionalistas vascos moderados en el País Vasco.
El presidente regional vasco, el nacionalista Juan José Ibarretxe, afirma que su prioridad, si es reelegido para un cuarto mandato de cuatro años, será “salir de este mal sueño que es la crisis económica”.
El País Vasco (norte de España) no está al margen de la crisis que afecta a España con un aumento en el desempleo del 9,40% en enero sobre diciembre alcanzando a 110.093 personas mientras que el PIB regional subió un 0,4% en el cuarto trimestre de 2008, un 1,4% menos que en el trimestre anterior.
Ante esta situación, el candidato del Partido Socialista de Euskadi (PSE), Patxi López, y el conservador Antonio Basagoiti ponen el acento en la necesidad de que “hay que estar en la crisis, en el paro y dando soluciones a la misma”.
La crisis diluyó el hecho de que, por primera vez, el PSE podría amenazar la preeminencia del Partido Nacionalista Vasco (PNV) que está en el poder desde 1980.
Según un sondeo del gobierno regional vasco conocido el viernes, el PNV obtendría 27 diputados, con posibilidad de perder uno, el PSE lograría 26, con la posibilidad de ganar otro y el Partido Popular (PP) tendría 13 diputados.
Actualmente, el PNV, que gobierna aliado a los independentistas de Eusko Alkartasuna y los ecocomunistas de Ezker Batua, tiene 22 escaños, el PSE 18, y el PP 15.
Sin representantes. Los partidos independentistas radicales vascos también se quedarán por primera vez sin representación, luego que el Tribunal Supremo anulara las candidaturas de D3M y Askatasuna debido a su supuesta relación con la ilegalizada Batasuna, brazo político de ETA.
Este grupo terrorista, que mató a cuatro personas en 2008, colocó un coche bomba en Madrid sin causar víctimas el pasado día 10, tras conocerse esta anulación.
Esos partidos representaban casi el 10% del electorado vasco.