La política económica de Déficit Cero que ejecuta Cavallo desde marzo pasado divide las aguas en la Alianza (formada por el radicalismo del presidente Fernando de la Rúa y el centroizquierdista Frepaso).
Pero la crisis se agravó con la severa derrota electoral del domingo.
Gobierno castigado
El Gobierno fue castigado por su fracaso para dominar una recesión de 40 meses, la más extensa en siete decenios, y una desocupación del 16,4% que puede subir al 20%, según cálculos privados.
En los comicios del domingo, caracterizados por un alto nivel de votos en blanco y anulados, el Partido Justicialista (PJ, peronista) mantuvo su mayoría en el Senado con 39 de los 72 escaños y desplazó a la Alianza como primera fuerza en la Cámara de Diputados, sumando 116 de los 257 asientos.
Cavallo "ha concluido su ciclo", enfatizó ayer el flamante senador oficialista y expresidente (1983-89) Raúl Alfonsín en una rueda de prensa.
Alfonsín mantuvo ayer una reunión con los titulares de las dos centrales sindicales, Hugo Moyano (combativo) y Rodolfo Daer (dialoguista).
Alfonsín, también titular del radicalismo de De la Rúa, consideró luego que "no se trata de nombres sino de rumbos" y reiteró su postura de renegociar la deuda pública (de $132.000 millones, 46% del PIB) como medida central para sacar al país de la recesión.
Mientras se demoraban ayer los anuncios sobre eventuales cambios en el gabinete y un paquete de medidas económicas, De la Rúa confirmó a Cavallo en su función, una de las tantas veces tras las elecciones.