El recién nombrado comandante de la Guardia Suiza pontificia, Alois Estermann, y su esposa, la venezolana Gladys Meza, fueron asesinados ayer en su casa del Vaticano aparentemente por un suboficial que luego se suicidó, afirmaron fuentes oficiales.
La policía trabaja sobre la hipótesis de que el asesinato se produjo por un rapto de locura del vicesargento Cédric Tornay, quien luego aparentemente se suicidó con su propia arma, puntualizó el portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls.
El cuerpo del coronel Estermann, que ayer mismo había sido ascendido por el papa Juan Pablo II a nuevo comandante de la Guardia Suiza encargada de la seguridad pontificia, fue encontrado sin vida en su propia residencia junto a su esposa, y Tornay, pocos minutos después de las 9 p. m. local.
Una mujer que vive en una residencia vecina descubrió los tres cuerpos tras escuchar disparos, indicó el portavoz del Vaticano.
Después de un primer reconocimiento policial se estableció que las tres víctimas presentaban heridas de bala, y bajo el cuerpo de Tornay se encontró su arma reglamentaria.
La investigación de su muerte la dirige el juez único del estado de la Ciudad del Vaticano, Jean Luigi Marrone, que ha ordenado practicar la autopsia a los cadáveres hoy, martes.
Estermann, de 44 años, nacido en Lucerna (Suiza) y quien fue nombrado vicecomandante en 1989, ejerció en los últimos seis meses el puesto interinamente en sustitución de Roland Buchs, que en noviembre pasado dimitió para hacerse cargo de los servicios de seguridad del Parlamento suizo, en Ginebra.
Estermann, que como oficial de la Guardia Suiza ha acompañado a Juan Pablo II en más de 30 viajes pastorales al extranjero, se hizo famoso por ser el primer oficial que sirvió de escudo humano al Papa en el atentado que sufrió en la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981, obra del turco Mehmet Alí Agca.
El nuevo comandante de la Guardia Suiza, que llegó al Vaticano en 1980, asumió horas antes de su muerte con el grado de coronel y entró a formar parte automáticamente de la familia pontificia.
Hasta ayer, Estermann recibía el título de gentilhombre de Su Santidad.
Además de prepararse en la academia militar de su país, Estermann estudió en el Instituto Teológico Cymari de Roma.
Muy apreciado en círculos vaticanos por su mezcla de juventud, experiencia y su cultura, Estermann hablaba cinco idiomas, entre ellos el español, lengua materna de su esposa, la venezolana Gladys Meza Romero, también asesinada.