La amenaza de Zinni tuvo lugar luego de que el Ejército israelí matara a cinco palestinos en Cisjordania, y de un nuevo atentado suicida palestino en Haifa, norte de Israel, al que el Estado hebreo prometió responder.
Durante una reunión de altos responsables de seguridad israelí-palestinos en Jerusalén ayer, Zinni declaró que volverá a Washington si "en 48 horas no hay avances sustanciales", se supo de fuentes de la delegación israelí.
El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, dijo que su país acentuará las operaciones militares en los territorios palestinos, luego del atentado de Haifa, que causó una decena de heridos y en el que murió su autor.
"Efectuamos operaciones con resultados impresionantes, pero no hemos terminado aún, y en virtud de lo que sucede, al parecer, deberemos reforzar nuestro accionar", dijo Sharon a la radio pública.
El palestino que hizo estallar una carga explosiva que llevaba sobre su cuerpo en una estación de autobuses de Haifa, solo resultó herido en un principio, pero luego fue abatido por dos policías que se consideraron amenazados, explicó el jefe de la policía israelí.
Esa estación de autobuses estaba repleta de soldados que volvían a su base luego de la licencia semanal del Shabbat, día de descanso para los judíos.
El kamikaze, Nimr Abú Sifin, de 20 años, pertenecía al movimiento radical palestino Yihad Islámico, dijo una fuente de seguridad palestina.