
El organismo detalló que 24 niños murieron en conflictos en Somalia en octubre, casi el doble que las muertes de pequeños confirmadas en los demás meses este año. Unicef confirmó que 58 menores resultaron heridos en octubre, la mayor cifra en el 2011.
Desde comienzos del 2011, un centenar de menores ha perdido la vida y cerca de 300 han sufrido lesiones de gravedad.
Soldados de Kenia entraron en Somalia a mediados de octubre para para combatir a los milicianos de la guerrilla islámica al-Shabab, pero un vocero de Unicef, Jaya Murthy, manifestó que Unicef no atribuye la creciente violencia a un grupo en particular.
Mientras tanto, el organismo de la ONU para Refugiados informó de que se registraron 60 casos de cólera en el mayor campamento de refugiados en el mundo, Dadaab, en el este de Kenia. Uno de los pacientes murió. Según la organización, el cólera fue contraído en Somalia durante el trayecto de los refugiados.
La Unicef también detalló que al menos 600 menores han sido reclutados en lo que va del año para formar parte de los grupos armados que se enfrentan en Somalia.
Además del más de medio millar de niños-soldados que engrosan las filas del conflicto armado entre el Ejército del Gobierno de Transición y al-Shabab, Unicef ha contabilizado hasta 200 menores víctimas de violaciones durante 2011.
La hambruna declarada en Somalia debido a la sequía coincidió con el inicio de una ofensiva de las tropas gubernamentales y la fuerzas internacionales de la Unión Africana (Amisom) contra la guerrilla de al-Shabab, franquicia de al-Qaeda en el Cuerno de África, que negó la entrada de la ayuda humanitaria en su zona de control.