
Con nueve votos a favor y dos en contra, el pleno de la Corte consideró que la adopción por parejas del mismo sexo no viola la Constitución, como argumentó el gobierno federal al impugnar reformas al Código Civil para permitir bodas de parejas del mismo sexo.
También rechazaron que haya evidencias de que un niño se vería afectado porque una pareja homosexual lo adopte.
La consejera jurídica local, Leticia Bonifaz, elogió la decisión y refirió que de los 339 matrimonios gais que se realizaron desde marzo, cuando entraron en vigor las reformas, ninguno solicitó hasta ahora la adopción de un hijo.
Durante la sesión de la corte, el magistrado Arturo Saldívar expuso que considerar afectaciones a los menores adoptados sería partir de un prejuicio y advirtió que no existe evidencia confiable de que la orientación sexual afecte por sí mismo un comportamiento.
“El tipo de padres no determina la orientación sexual... (eso) implicaría un argumento discriminatorio”, dijo Saldívar.
El magistrado José de Jesús Gudiño argumentó que existirá daños a los menores si son adoptados por parejas del mismo sexo, porque considera la homosexualidad como “una enfermedad... algo dañino e indeseable para la infancia”.
Jaime López Vela, de la organización Agenda LGBT, opinó que con la resolución ha sido enterrada la homofobia institucional.
“Estamos felices porque tenemos todos los derechos de cualquier matrimonio, incluso el de la adopción”, dijo López Vela.
El padre Hugo Valdemar, portavoz del cardenal y arzobispo primado de México, Norberto Rivera, calificó el fallo como indolente por no considerar los daños que, a su parecer, tendrían los niños adoptados por estas parejas
Armando Martínez, presidente del Colegio de Abogados Católicos, comentó que presentarán en el Congreso una demanda contra los jueces que apoyaron la constitucionalidad.