
La Corte Suprema estadounidense determinó ayer que los estados de la Unión no pueden prohibir la sodomía consentida entre dos adultos, en una decisión importante para los derechos de los homosexuales y el derecho a la privacidad.
La decisión se dio como resultado de un pleito contra el estado de Texas (suroeste), uno de los 13 estados en donde aún es crimen que personas del mismo sexo practiquen la sodomía, definida como sexo oral y anal.
También la castigan Alabama, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Florida, Idaho, Kansas, Louisiana, Mississippi, Missouri, Oklahoma, Utah y Virginia.
El desafío a la ley tejana comenzó cuando subalternos del sheriff del condado de de Harris detuvieron a John Lawrence y a Tyron Garner mientras realizaban el acto sexual en un apartamento, en setiembre de 1998.
Lawrence y Garner fueron acusados de sodomía y tuvieron que pagar multas de $200 cada uno.
“El caso no involucra a menores, involucra a adultos quienes, con completo y mutuo consentimiento el uno del otro, se envolvieron en prácticas sexuales comunes en un estilo de vida homosexual. A los peticionarios se les debe respeto a sus vidas privadas”, reza la decisión de la Corte, aprobada con seis votos a favor y tres en contra.
“El Estado no puede degradar su existencia (la de los peticionarios) o controlar su destino haciendo de sus conductas sexuales privadas un crimen”, agregó el máximo foro judicial.
Ruth Harlow, abogada de Lawrence y Garner, elogió la decisión porque reconoce la “humanidad básica” de los estadounidenses homosexuales y las lesbianas.
Pero los conservadores estadounidenses ya censuraron el dictamen, porque dicen que atenta contra la moral; además, conduce a la eliminación de leyes que prohíben el incesto, la bigamia y la zoofilia (tener sexo con animales).