Mientras cuatro miembros de la familia huyeron a Argelia, su hijo Saif al-Islam, uno de los favoritos para sucederlo antes de la revolucióh, declaró que la ciudad bastión del coronel, Sirte, estaba lista para resistir los ataques.
En cambio, Saadi al-Gadafi, el hijo futbolista, aseguró a la televisión emiratí al-Arabiya que se entregaría a los rebeldes si con esto lograra detener el baño de sangre.
La esposa de Gadafi, Sofía, y tres de sus hijos: Aisha, Aníbal y Mohamed cruzaron la frontera por tierra, se dice que en seis Mercedes Benz blindados, y entraron a Argelia el lunes.
Los hijos de Gadafi tenían funciones importantes en la vida militar y económica de Libia y algunos generaron escándalos y conflictos al régimen de su padre.
Mohamed, el mayor, es el hijo único del primer matrimonio de Gadafi con Fatiha al Nuri. Era un hombre muy influyente y discreto, con muchas relaciones. Presidía el organismo de Telecomunicaciones y el Comité Olímpico libio.
Obtuvo el título de doctor en filosofía de la London School of Economics y durante mucho tiempo fue considerado un “reformista”. Se dio a conocer gracias a su mediación en el caso de las enfermeras búlgaras, acusadas de haber contaminado a niños de sida, y liberadas en julio del 2007.
Fue también el encargado de negociar los acuerdos de indemnización de las familias de las víctimas del atentado de Lockerbie en 1988 contra un avión estadounidense que dejó 259 muertos. Ahora es, como su padre, buscado por la Corte Penal Internacional por crímenes contra la humanidad.
Por su parte, Saadi Gadafi, tuvo una carrera corta como futbolista. Fue presidente de la junta directiva de la Libyan Arab Foreign Investment Company (Lafico), que posee 7,5% de las acciones de la Juventus de Turin. En el 2004 se consagró a las fuerzas armadas, dirigiendo una unidad de élite.
Mutasim es médico y militar de carrera. Fue recibido en Washington en abril del 2009 por la secretaria de Estado Hillary Clinton. Su padre lo nombró jefe del Consejo Nacional de Seguridad en el 2007. Antes del comienzo de la rebelión era el principal rival de Seif al-Islam para suceder a Gadafi.
Aisha Gadafi presidía la fundación caritativa Waatassimu dedicada a las mujeres. Con frecuencia era comparada con la modelo alemana Claudia Schiffer por su elegancia y su larga cabellera rubia.
En el 2001 su padre la envió a Irak para que se reuniera con Sadam Husein, de quien fue más tarde su abogada.
Trípoli exigió, además de la suspensión de todo proceso judicial, que se le presentara “excusas”, en momentos en que Aníbal era procesado. En setiembre del 2008, la justicia archivó el caso después de que Aisha amenazara a las autoridades suizas con aplicar la ley del talión.
A pesar de que solo pasó dos noches en la cárcel, Gadafi respondió con la detención de dos empresarios suizos y suspendió las ventas de petróleo a la confederación helvética. Según reveló la prensa en marzo, Suiza pagó 1,1 millones de euros en el 2010 a Aníbal Gadafi para lograr la liberación de uno de los empresarios suizo que el régimen mantuvo como rehén en Libia.
Seif al-Arab era el más discreto de los hijos de Gadafi, a quien estaba muy apegado. Era un simple oficial, formado en Alemania. Murió el 30 de abril del 2011 a causa de un bombardeo de la OTAN.
Jamis era, por su parte, el benjamín y encargado del mando de la unidad escogida de las Fuerzas especiales, la 32ª brigada. Se considera que desempeñó un papel importante en la represión de la revuelta en Bengasi en febrero del 2011.
La base militar que comandaba en Trípoli fue la última en caer en la capital, tras siete horas de combates y un bombardeo de la OTAN el 27 de agosto.
Gadafi habría adoptado también a dos niños. Un varón, Milad Abutztaia, muy discreto, quien habría salvado a su padre durante un ataque de la aviación estadounidense el 15 de abril de 1986; y una niña, Hannah, quien entonces tenía 15 meses. Aunque Gadafi dijo que la pequeña había fallecido en ese mismo bombardeo, más tarde se comprobó que seguía con vida, estudió medicina y cumplió responsabilidades médicas en Trípoli.
Hoy la familia Gadafi está dispersa y con sus recursos disminuidos. El Tesoro británico congeló $1.600 millones de sus cuentas, que podrían ascender a $16.000 millones. Estados Unidos congeló $32.000 millones en efectivo. Ahora, como señaló el diario
Según ese mismo diario, Gadafi tiene intereses en una amplia coalición de compañías petroleras, armamentistas y firmas de cabildeo de Washington que se unieron al líder libio en el 2005, apenas el entonces presidente George W. Bush anuló las sanciones al régimen.