Los conservadores opuestos al presidente iraní, Mohamed Jatamí, parecían ayer encaminados a recuperar el control del parlamento y afianzar su posición de poder en una elección que Washington calificó como injusta.
Una fuente del Ministerio del Interior dijo que los primeros cálculos apuntaban a una participación reducida pero respetable de entre 47 y 52 por ciento.
Eso se compara con la participación del 67 por ciento en el 2000, cuando los reformistas ligados a Jatamí arrasaron con dos terceras partes de los escaños del congreso.
Un panel de clérigos ultraconservadores impidió que los reformistas más destacados participaran como candidatos.
La veda masiva de candidatos por parte del Consejo de Guardianes generó dudas sobre la legitimidad de la votación en Washington y la Unión Europea, también atemorizados por informaciones nuevas que sugieran que Irán podría estar preparando armas de destrucción masiva.
“Candidatos han sido impedidos de participar en las elecciones en un intento de limitar las opciones del pueblo iraní”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Adam Ereli.
“Estas acciones no representan elecciones libres y justas y no son consistentes con las normas internacionales”, agregó.
El Consejo de los Guardianes, cuyos 12 miembres fueron nombrados directa o indirectamente por Jamenei, descalificó a más de 2.000 aspirantes reformistas. Otros 1.179 candidatos se retiraron de la elección.
Desafío
Los líderes clericales iraníes y la prensa estatal llamaron a los votantes a desafiar a EE. UU. al votar masivamente.
El principal partido reformista, encabezado por Mohammad Reza, hermano de Jatamí, y el movimiento estudiantil, reformista, boicotearon los comicios.
En Teherán, donde es más fuerte el apoyo de los reformistas, la fuente ministerial dijo que la participación fue de 20 a 25%.
Con la mayoría de los reformistas impedidos de participar, y una victoria conservadora casi asegurada, los dirigentes clericales aspiraban a una alta participación de votantes para darle legitimidad al sistema islámico.
Corresponsales de Reuters alrededor de Teherán dijeron que muchos votantes fueron a las urnas con la lista de candidatos de la conservadora Alianza para el Avance del Irán Islámico, opuesto a la política de Jatamí de permitir mayores libertades políticas, culturales y de prensa.
El Líder Supremo, Ayatolá Ali Jamenei, uno de los primeros en votar, dijo que los enemigos de Irán querían disuadir a los jóvenes de votar.
Se prevía que los resultados de la consulta parlamentario no serían dados a conocer antes de hoy sábado.