
Teherán. DPA y AFP El Consejo de Guardianes de la Constitución, el más poderoso órgano iraní, recibirá el sábado a Mir Husein Musavi, el líder opositor iraní derrotado en los comicios presidenciales que acusa al gobierno de fraude.
Musavi, y otros dos candidatos derrotados, fueron invitados por el poderoso Consejo para escuchar sus quejas y participar en la revisión de los resultados de los comicios realizados el viernes 12.
Un portavoz del Consejo, formado por seis religiosos y seis jueces de alto cargo, señaló que los candidatos derrotados han presentado denuncias por más de 646 irregularidades, que serán investigadas.
Musavi, exprimer ministro iraní, lideró ayer una gran manifestación en Teherán, con la participación de decenas de miles de personas, por la muerte de siete civiles el lunes, en un pulso con el poder que aparece cada vez más dividido.
Se trata del sexto día consecutivo de manifestaciones, un movimiento de protesta sin precedente desde la revolución islámica de 1979.
Como en las últimas dos jornadas, los participantes desfilaron en silencio. La mayoría vestía de negro y llevaba una flor blanca en la mano, en signo de duelo por los siete manifestantes muertos durante incidentes con los basij , milicianos islamistas.
Muchos llevaban retratos de Musavi y brazaletes verdes, color que este eligió para su última campaña electoral. El excandidato, junto con su esposa Zahra Rahnavard, participó en esta nueva marcha y habló con la gente, según testigos.
El Gobierno prohibió a los medios internacionales la cobertura de las “manifestaciones ilegales” y los acontecimientos que no figuren en el programa oficial.
Los manifestantes reclaman la anulación de la elección presidencial del 12 de junio, en la que el presidente islámico radical Mahmud Ahmadineyad fue reelecto, según las cifras oficiales rechazadas por Musavi y por los otros dos candidatos derrotados, Mehdi Karubi y Moshen Rezai.
La milicia basij , que apoya al presidente Ahmadineyad, instó a sus miembros a participar en la oración de hoy viernes en Teherán, que será liderada por el guía supremo, Alí Jamenei, aliado del presidente.
Grietas en la unidad. Frente a las protestas, la aparente unidad del régimen empieza a resquebrajarse. La Asamblea de Expertos, máximo órgano religioso del régimen, saludó la participación masiva en las elecciones (85%) pero se abstuvo de cualquier referencia a la reelección de Ahmadineyad.
Integrada por 86 religiosos encargados entre otras cosas de supervisar la actividad del guía supremo, la Asamblea está dirigida por el expresidente reformista Akbar Hachemi Rafsaniani, que apoya a Musavi.
El gran ayatola Abdolkarim Musavi Ardabili había pedido el miércoles a los “responsables concernidos” que trataran las denuncias de los candidatos y que dieran “un veredicto convincente”.
El ayatola era el cuarto responsable religioso de ese rango, el más alto en la jerarquía del clérigo chiita iraní, en lanzar este tipo de llamamiento desde el sábado.
El movimiento opositor Muyahidines del Pueblo, retirado de la lista de grupos terroristas de la Unión Europea, señaló que han muerto unas 43 personas en el marco de las protestas, pero esta información no ha sido confirmada por fuentes independientes.