Beirut. AFP. Pese a que el nuevo parlamento libanés cuenta con una mayoría hostil a la tutela de Siria, sus integrantes, paradójicamente, reeligieron como presidente a Nabih Berri, uno de los símbolos de la era de ocupación siria.
Berri, jefe del movimiento chiita prosirio Amal, obtuvo 90 votos de los 128 diputados presentes. Ello tras haberse comprometido a facilitar la votación de una ley de amnistía que permitirá la liberación de Samir Geagea, líder del partido cristiano antisirio de las Fuerzas Libanesas (FL), quien fue encarcelado hace 11 años.
Berri también se comprometió a impulsar la adopción de una nueva ley electoral.
Presidente del parlamento ininterrumpidamente en las últimas tres asambleas (elegidas en 1992, 1996 y 2000, bajo tutela siria), Berri fue electo para un cuarto mandato de cuatro años gracias al apoyo de los bloques de mayoría musulmana (pro y antisirios).
Su elección fue posible por el apoyo de los diputados de su movimiento y del partido integrista Hezbolá, quienes lo impusieron como único candidato a la presidencia de la Cámara, destinada a la comunidad chiita.
De conformidad con el reparto confesional del poder que impera en el Líbano, la magistratura suprema le corresponde a un cristiano maronita y la presidencia del Consejo a un sunita.
Berri también obtuvo los votos de los partidarios de Saad Hariri, hijo del exdirigente Rafic Hariri, asesinado en febrero después de haberse sublevado contra la tutela de Damasco, la cual concluyó en abril pasado con la retirada de su ejército ordenada por la ONU.
El bloque del líder druso, Walid Jumblatt, preconizó la armonía con la comunidad chiita. Por su parte, los grupos cristianos dejaron su voto en blanco (37 votos).
Promesas. En su discurso de investidura, Berri prometió instar al parlamento a votar una ley que concederá la libertad a Geagea.
Aseguró estar ligado a "relaciones privilegiadas entre Líbano y Siria, al tratado de fraternidad Líbano-Siria (1991)" y a los acuerdos de cooperación entre ambos países.
Además, Berri ofreció hacer adoptar una nueva ley electoral que no margine el voto de las minorías, sobre todo cristianas, como implica la ley de 2000.
La elección del presidente del Parlamento y de su vicepresidente, Farid Mekari, miembro del bloque de Hariri, se llevó a cabo en presencia de varios embajadores, entre ellos los de Estados Unidos y Francia, iniciadores de la citada resolución de la ONU.
Tras su elección, Berri se entrevistó con el jefe de Estado, Emile Lahoud, quien fijó mañana como fecha de inicio de las consultas parlamentarias para elegir a un nuevo primer ministro, según dijo una fuente oficial.