
Kabul. Reuters y AFP. Los 19 surcoreanos liberados tras permanecer seis semanas como rehenes en manos de insurgentes talibanes en Afganistán abandonaron ayer la capital afgana, dijeron fuentes cercanas a las negociaciones.
Anoche llegaron a Dubai para hacer una escala antes de continuar el viaje hasta Seúl.
Según críticos al acuerdo de liberación de los voluntarios cristianos surcoreanos capturados por los talibanes, las gestiones para terminar con el secuestro podrían fijar un precedente y motivar nuevas tomas de rehenes.
Los insurgentes talibanes liberaron en la tarde del jueves a los siete rehenes que aún permanecían cautivos, de un grupo de 23 misioneros que fueron secuestrados a mediados de julio en Afganistán.
Los talibanes mataron a dos rehenes, mientras que las dos mujeres liberadas con anterioridad como un gesto de buena voluntad ya regresaron a casa. Los insurgentes han prometido que secuestrarán más extranjeros.
Algunos de los rehenes liberados dijeron ayer a medios surcoreanos que vivieron en constante temor por sus vidas y fueron divididos en pequeños grupos y llevados a áreas rurales de Afganistán para evitar su ubicación.
Un miembro del grupo insurgente armado con un rifle custodiaba a los secuestrados.
“Al principio yo había escrito (...) mantenía un diario, pero los talibanes siempre nos registraban y se llevaban nuestras cosas”, dijo Seo Myung-hwa, de 27 años, que fue citado por la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
Otro rehén liberado pidió disculpas al gobierno de Corea del Sur y a su pueblo por provocar estos problemas.
Los medios extranjeros no pudieron comunicarse con los rehenes de acuerdo con una política de gobierno surcoreana.
Este secuestro ha sido el más grande de los talibanes.