
Washington. AP. El presidente George W. Bush y su colega de Polonia, Lech Kaczynski, defendieron ayer sus planes para un escudo antimisiles en el centro de Europa que ha sido duramente cuestionado por Rusia.
En una reunión en la Oficina Oval, Bush calificó el sistema de misiles como “un símbolo de nuestro deseo de trabajar en favor de la paz y de la seguridad”.
Kaczynski, por su parte, intentó calmar a Rusia, diciendo que el sistema de misiles no tenía como finalidad debilitar a Moscú, sino “defender nuestras democracias contra países que podrían tener o ya poseen armas nucleares o de destrucción masiva. Es realmente un instrumento de defensa”.
Washington dice que el sistema tiene como propósito proteger a la mayor parte de Europa de ataques con misiles de largo alcance de Irán u otros países hostiles. Estados Unidos quiere poner 10 interceptores en Polonia y una estación de radar en República Checa.
Bush dijo que protegerá a Europa de amenazas “por parte de líderes que intentan desarrollar armas de destrucción masiva”.
Rusia ha expresado su indignación por el plan y que podría causar una carrera armamentista.