
El accidente del avión Concorde, en el que murieron 113 personas en el 2000, se debió a "un defecto importante" de fabricación del avión supersónico, sumado a "una causa externa": una lámina de un DC-10 abandonada en la pista, anunció ayer la justicia francesa.
"El accidente no se debió a un fallo de concepción sino a un defecto importante: la suma de una debilidad relativa del intradós (superficie inferior) del ala y por tanto de los depósitos de carburante con una exposición a choques múltiples en caso de que se reventaran las ruedas", según las conclusiones presentadas por el tribunal de Pontoise (en las afueras de París).
El tribunal añadió que este defecto se conocía desde 1979 sin que los implicados; es decir, el constructor, las autoridades administrativas y la Oficina de investigaciones y análisis (BEA, según sus siglas en francés) hicieran algo por subsanarlo.
"En 1979 se propusieron soluciones técnicas con el fin de fortalecer el intradós de las alas del aparato, pero nunca se pusieron en práctica", se sostuvo en el informe final de la justicia.
"Causa externa"
El tribunal confirmó, además, que una lámina metálica de un DC-10 de Continental Airlines abandonada en la pista de despegue contribuyó a provocar el accidente del Concorde de Air France.
La investigación muestra que "la sustitución de la pieza original del DC-10 por otra no había recibido la autorización de la dirección de la aviación civil estadounidense", según el informe.
Por ello, cinco empleados de la aerolínea Continental Airlines fueron citados a declarar próximamente por el juez de instrucción Christophe Regnard.
"El técnico que montó de forma incorrecta esta lámina, su superior que supervisó el trabajo y el responsable de mantenimiento prestarán declaración entre el 16 y el 18 de febrero", informaron fuentes cercanas al caso.
Además, dos dirigentes de la compañía serán convocados los próximos 8 y 10 de marzo y no se descarta que Continental Airlines sea acusada formalmente por esta negligencia.
En este momento, se descarta acusar a Air France como responsable parcial del accidente.
El Concorde de Air France se estrelló cerca del aeropuerto parisino Charles de Gaulle, el 25 de julio del 2000, pocos segundos después de despegar. En el siniestro de la nave fallecieron 109 personas que viajaban a bordo más cuatro personas que se encontraban en tierra.