“A partir de hoy el DAS no ejercerá directamente la competencia para hacer interceptaciones con orden judicial” , anunció ayer el presidente Álvaro Uribe.
Uribe, quien niega haber ordenado hacer grabaciones ilegales de las llamadas, hizo el anuncio luego que la Fiscalía inició una investigación que incluyó la requisa de las sedes del DAS en Bogotá y ordenó el cierre de salas desde donde se realizaban las interceptaciones.
La pesquisa se originó por revelaciones de la revista Semana , según las cuales el DAS interceptó en los últimos meses de forma ilegal llamadas de periodistas, políticos, jueces de los altos tribunales e incluso funcionarios del gobierno.
La revista aseguró, citando a funcionarios del DAS que no identificó, que la información era vendida a grupos de la mafia, paramilitares de ultraderecha y guerrilleros.
l escándalo ya originó la renuncia de tres altos funcionarios del poderoso cuerpo de Seguridad, incluyendo el subdirector de contrainteligencia.
Incluso el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, quien durante una visita a Washington reveló que él y otros ministros fueron objeto de las grabaciones, sugirió que se debe acabar con el organismo de inteligencia, propuesta rechazada por la presidencia.
El anuncio de Uribe intenta responder a señalamientos políticos por estas irregularidades ocurridas en el servicio de inteligencia durante su administración.