
Bogotá. Reuters. El Gobierno de Colombia garantizó ayer la reconstrucción de la infraestructura vial y la atención de las personas afectadas por una avalancha que se produjo como consecuencia de la erupción del volcán Nevado del Huila, en el suroeste del país.
Una avalancha de lodo, piedra y agua bajó por el río Páez después de una erupción de cenizas y gases y destruyó al menos 12 puentes y averió varias carreteras de los departamentos de Huila y Cauca, sin causar víctimas fatales.
“Hay unas pérdidas en puentes vehiculares y peatonales, unas comunidades aisladas. La carretera que comunica al Huila con el Cauca está interrumpida”, dijo el presidente colombiano, Álvaro Uribe, en el pueblo de Belalcázar.
“Todo eso lo vamos a atender. Y atender también las necesidades alimentarias de las comunidades aisladas, mientras podemos recuperar la comunicación con ellas”, precisó.
La erupción obligó a evacuar más de 3.000 personas que viven en las riveras del río Páez.
La avalancha destruyó cultivos y arrasó viviendas de campesinos.
El volcán está ubicado entre los departamentos de Cauca, Huila y Tolima, a 285 kilómetros al suroeste de Bogotá en la Cordillera Central de los Andes colombianos, y su altura es de 5.364 metros.
Rescate. El volcán se reactivó en febrero último, después de 500 años de inactividad, de acuerdo con el Instituto de Geología que lo mantiene bajo una estricta vigilancia y ha advertido sobre la posibilidad de nuevas erupciones.
Entre tanto, helicópteros de la Fuerza Aérea rescataron ayer a 70 personas, la mayoría niños y ancianos, que estaban aislados en una zona afectada por las erupciones.
La evacuación se hizo en las comunas La Estrella, Calderitas, Puerto Nuevo, La María y La Aurora, del departamento del Cauca.